La política linarense lleva atascada en el “y tú más” desde que comenzó el mandato. No hay debate en el que el equipo de Gobierno no recurra a este latiguillo para tratar de desmontar cualquier posicionamiento contrario a su gestión. La Administración de Del Olmo padece una especie de escotoma político: solo ve lo que quiere ver y, dentro de su campo visual, todo es positivo. Cualquier opinión que no se ajuste al discurso oficial es presentada como un ataque a Linares.
Esta estrategia se apoya, además, en el uso de unas redes sociales institucionales que cumplen su función como canal de comunicación pública, pero que a menudo se solapan con la propaganda política. Se difunden como logros extraordinarios lo que no son más que labores ordinarias, beneficiando claramente al partido en el poder, en este caso el PP.
Este viernes, además del debate del presupuesto municipal de 2026 —que un año más salió adelante sin consenso y con el rechazo en bloque de la oposición (PSOE, Vox e IU)—, el pleno abordó la situación de las obras del Estadio Municipal de Linarejos. Más de 18 meses después de colocarse la primera piedra, el proyecto apenas ha avanzado: solo se ha ejecutado un 10%.
En ese punto se formalizó el acuerdo mutuo para que la empresa Gyocivil abandone los trabajos y, de este modo, las obras puedan licitarse de nuevo con la esperanza de que la nueva adjudicataria acelere una infraestructura que supera los 11,5 millones de euros de inversión pública. La propuesta contó con el respaldo de todos los grupos, a excepción de IU, que optó por la abstención.
La bancada de izquierdas no ocultó su preocupación por la marcha de esta infraestructura, que en cierta medida allanó el camino del PP para hacerse con el bastón de mando del Consistorio. Numerosos votos de aficionados azulillos fueron a parar a la formación conservadora, atraídos por un proyecto largamente demandado por la hinchada minera.
La cuestión es que al PSOE no le convencen las explicaciones ofrecidas por la alcaldesa desde las primeras paralizaciones de los trabajos. A juicio del concejal socialista Juan Olmo, el proceso ha estado sembrado de “medias verdades o mentiras directamente”, generando un clima de “oscurantismo” en una actuación que, a su entender, debería gestionarse desde la “máxima transparencia”. “Nos han vendido que todo iba bien cuando la realidad es que el proyecto se estaba hundiendo”, reprochó.
La portavoz de IU, Laura Cerezuela, tampoco comparte la forma de actuar del equipo de Gobierno y reconoció sus dudas tras analizar los expedientes, motivo por el que prefirió abstenerse. Vox, por su parte, optó por no entrar en el debate y ni siquiera intervino en este punto del orden del día.
El primer teniente de alcalde, Raúl Caro-Accino, se apropió de la conocida cita futbolística que dice: “La mejor defensa es un buen ataque”. Así, lejos de asumir responsabilidades por los retrasos y las contradicciones en torno a las obras, negó la existencia de cualquier tipo de opacidad. En su opinión, el PSOE ha tenido acceso a toda la documentación y el procedimiento se ha desarrollado conforme a la ley de contratos.
Asimismo, a Caro-Accino le resulta “cuanto menos gracioso” que los socialistas hablen de mentiras “teniendo el presidente del Gobierno que tenemos, que lleva mintiendo desde que ocupa el cargo”. El recurso a Pedro Sánchez no es nuevo en los debates plenarios. El PP lo utiliza con frecuencia, incluso cuando la discusión poco o nada tiene que ver con la política nacional.
“No hemos tenido un presidente más mentiroso en la historia, y ustedes se atreven a llamar mentirosa a la alcaldesa”, espetó Caro-Accino, quien dio la vuelta a la tortilla para acusar al principal partido de la oposición de “mentir”, despojando de cualquier responsabilidad a la regidora. Según su argumentación, cuando habló del cumplimiento de plazos “creía firmemente en ello” y cuando defendió el compromiso de la empresa era porque así se lo trasladaban.
En definitiva, el debate volvió a quedar atrapado en el cruce de reproches, eludiendo cualquier autocrítica y confirmando que el “y tú más” se ha convertido en la principal línea de defensa del Gobierno municipal, incluso cuando lo que está en juego son proyectos estratégicos para Linares y millones de euros de dinero público.
La culpa de la mala gestión de Auxi es… *gira la ruleta*… Del PSOE!