Alejandro José Cova Urbina (Caracas, 2003) cierra el mercado de fichajes de invierno del Linares. El lateral derecho venezolano llega procedente del Alcorcón B, filial que milita en la Tercera Federación madrileña y que ocupa la decimotercera posición, a solo cuatro puntos del descenso.
Cova se formó en las categorías inferiores del Atlético de Madrid y del Rayo Vallecano hasta su etapa juvenil y ha desarrollado su carrera en clubes de Tercera Federación como el Motril CF, el Collado Villalba o la AD Torrejón, donde ha contado con continuidad. En su último equipo ha sido titular en 18 encuentros, acumulando 1.577 minutos, y ha anotado tres goles, todos ellos desde el punto de penalti.
El defensor venezolano se suma a Eu Gutiérrez (sin equipo) y a Juan Alegre (Atlético de Madrid C) en un mercado invernal que vuelve a poner en evidencia la errática planificación del director deportivo, Cristian Sanz. En su segundo curso al frente del área deportiva, el Linares continúa dando la espalda al fútbol andaluz para acudir, principalmente, a mercados del norte de España en busca de jugadores jóvenes y sin impacto contrastado en el Grupo IV de Segunda Federación.
Por el contrario, han salido el canterano Pedro Peña y el bañusco Michael Conejero, que se han marchado a la UDC Torredonjimeno del linarense Alfonso Soto.
Pelear por no bajar
Con estos tres refuerzos sub 23 queda claro que las aspiraciones del Linares no van más allá de la permanencia, pese a que al inicio del campeonato se deslizaran objetivos más ambiciosos desde la dirección deportiva. La afición comienza a mostrar signos evidentes de hastío con la política de fichajes, una sensación palpable tanto en redes sociales como en la propia grada.
Miguel de la Fuente afrontará el tramo decisivo de la temporada con una plantilla descompensada y mal confeccionada, a la que este mercado de invierno no ha sabido —o no ha podido— ofrecer soluciones. Todo ello, según el consejo de administración, condicionado por la falta de recursos económicos.