Durante años, Linares ha sido sinónimo de barra, tapa rápida y cocina popular. Hoy, sin renunciar a esa identidad, la ciudad se permite mirar de frente a la alta gastronomía. Y lo hace gracias a proyectos que han sabido crecer con discreción y constancia, lejos del ruido, pero muy cerca del paladar.
Uno de ellos es Los Sentidos, el restaurante de Juan Pablo Gámez, que este fin de semana volvió a inscribir su nombre en la Guía Michelin al renovar el Bib Gourmand, el distintivo que reconoce a los establecimientos capaces de ofrecer una cocina de alto nivel a precios ajustados.
Un equilibrio difícil que el local linarense mantiene un año más, consolidándose como una referencia no solo en la provincia, sino en el mapa gastronómico de España y Portugal.

La distinción, entregada en el marco de Madrid Fusión, confirma una trayectoria construida desde el rigor, el respeto al producto y una propuesta pensada para disfrutar sin artificios innecesarios. En un contexto donde la excelencia suele ir acompañada de cuentas elevadas, Los Sentidos demuestra que la calidad también puede ser accesible.
La presencia de Linares en la gala tuvo, además, un eco especial gracias al chef Rafael Bautista, propietario del gastrobar La Oveja Negra, en Barbastro (Huesca), lo que refuerza la idea de una generación de cocineros formados en la ciudad que hoy brillan dentro y fuera de ella.
Todo ello sin olvidar, a la estacionera Montse de la Torre de Cantina La Estación —restaurante con cocina moderna y de temporada en pleno centro de Úbeda—, que renueva un año más el reconocimiento Bib Gourmand.
Excepcional restaurante, comida riquísima a precios muy razonables en comparación con otros restaurantes que, bajo una falsa apariencia de modernidad, ofrecen un servicio y cocina mediocre.