La provincia de Jaén cerró 2025 con un récord histórico en turismo, al registrar 1.233.917 visitantes, un 7% más que en 2024, según ha informado la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior. Este incremento refleja el creciente interés por la provincia, no solo en temporada alta, sino también durante los meses tradicionalmente de menor afluencia.
El consejero de Turismo, Arturo Bernal, destacó que Jaén está consolidando su posición como destino de interior en crecimiento, gracias a un modelo que prioriza la diversificación, la desestacionalización y la calidad de la oferta turística.
Andalucía bate récords y refuerza su impacto económico
A nivel regional, Andalucía recibió 37,9 millones de turistas, un 5,2% más que en 2024. Los ingresos turísticos alcanzaron 26.938 millones de euros, un aumento del 8,4% nominal y del 3,8% real, superando por primera vez los 30.000 millones de euros de impacto económico total.
El gasto medio diario de los turistas se situó en 87,35 euros, mientras que el gasto por estancia alcanzó los 542 euros, con una media de 6,2 días por viaje. Bernal destacó que estos datos reflejan un turismo más rentable y de mayor valor añadido, que contribuye al bienestar económico y social de los andaluces.
Empleo turístico histórico y de calidad
El sector turístico alcanzó un nuevo récord en empleo, con una media de 482.000 personas ocupadas, y picos de hasta 531.000 trabajadores en el tercer trimestre, superando por primera vez el medio millón de empleos. El crecimiento interanual fue del 10,1%, generando el 43% de todo el empleo creado en Andalucía durante 2025.
Bernal subrayó que el turismo ha dejado de centrarse únicamente en el número de visitantes y se enfoca ahora en la calidad del empleo y el impacto positivo en la sociedad, destacando la reducción de la temporalidad del 41% en 2019 al 20% en 2025.
Expansión del turismo
Durante 2025, 775 municipios andaluces recibieron turistas, y 49 localidades captaron turismo internacional por primera vez, consolidando el crecimiento en zonas de interior y rurales. La desestacionalización se ha convertido en una tendencia estructural, distribuyendo la actividad turística a lo largo de todo el año y mejorando la rentabilidad empresarial y la estabilidad del empleo.
“Estamos construyendo un modelo más equilibrado, sostenible y competitivo, que llega a cada rincón de nuestra tierra”, concluyó Bernal, destacando que Andalucía está preparada para los desafíos del futuro del turismo.