Tres hermanos de Linares y una vida sobre el tatami

Víctor, Rubén y Ainhoa Cruz Ruiz han crecido ligados al kárate, entre entrenamientos y competiciones. La menor, de 15 años, acaba de proclamarse campeona de Andalucía y se prepara para disputar el Nacional

Por:Javier Esturillo
Rubén. Víctor y Ainhoa Cruz Ruiz durante un campeonato.

A las cinco y media de la tarde, Víctor Cruz sale de Linares con su hija Ainhoa, de 15 años, rumbo a Priego de Córdoba. El regreso a casa se produce pasadas las once de la noche. Entre medias, varias horas de carretera y entrenamiento en el CD Shotokan Villoslada, donde la joven karateca se prepara para competir al máximo nivel. Es una rutina que se repite entre dos y cuatro días por semana y que su familia mantiene desde hace tres años.

Ainhoa acaba de proclamarse campeona de Andalucía de kumite en la categoría cadete de menos de 47 kilos. El título, conseguido el pasado fin de semana en San Fernando (Cádiz), le ha abierto las puertas del Campeonato de España.

Pero el éxito de la pequeña de los Cruz Ruiz no se entiende sin Víctor y Rubén, sus dos hermanos, también karatecas y con un recorrido propio en este deporte. Los tres han hecho del kárate una parte inseparable de sus vidas, aunque detrás de cada entrenamiento haya horarios que cuadrar, gastos que asumir y una familia dispuesta a acompañarlos. Cuando Ainhoa empezó a ir al gimnasio con sus hermanos, todavía iba en pañales.

La afición nació de los propios niños. No había una tradición familiar que los empujara hacia las artes marciales. Fueron ellos quienes eligieron el kárate y quienes, con los años, han ido llenando sus vitrinas de trofeos y medallas. Sus padres, Víctor Cruz y Soraya Ruiz, han acompañado ese recorrido desde el principio, adaptando la organización de la casa a las exigencias de los entrenamientos y las competiciones.

Tres hermanos sobre el tatami

Rubén, que pronto hará los 19 años, cursa un grado superior de Actividades Físicas y Deportivas. Víctor, de 17, estudia segundo de Bachillerato, mientras que Ainhoa está en cuarto de ESO. Los tres compaginan sus estudios con la preparación deportiva, aunque cada uno ha ido encontrando su lugar dentro de esta disciplina.

Rubén y Víctor tienen el cinturón negro, primer dan. Rubén, además, es coach y forma parte del equipo técnico de la Delegación Cordobesa de Kárate, en la que están integrados los tres hermanos. Su relación con este deporte va más allá de la competición y también abarca el trabajo que rodea a los karatecas.

Los Cruz Ruiz se han formado primero en el Palestra y después en el CD Shotokan Villoslada, una de las escuelas de referencia del kárate andaluz, dirigida por Ángel Villoslada. Por sus manos han pasado algunos de los deportistas más destacados de la comunidad autónoma. Entre ellos están los tres hermanos linarenses y Salma El Farji García, otra de las jóvenes promesas de esta disciplina en la ciudad.

La trayectoria de los hermanos comparte una misma base: la constancia. Entrenar, estudiar, preparar los campeonatos y aprender de cada combate forman parte de una rutina que exige compromiso. En casa, además, el calendario deportivo de uno condiciona a menudo el de los demás.

Ainhoa Cruz durante un combate.

El esfuerzo de una familia

El padre de los tres karatecas es natural de Baena (Córdoba), aunque lleva 15 años viviendo en Linares. Trabaja como comercial de una empresa del sector de la repostería. Soraya Ruiz, por su parte, trabaja por las mañanas como cuidadora de personas mayores. Entre ambos sostienen el esfuerzo económico que supone mantener a sus hijos en la competición, con gastos de desplazamiento que adquieren especial importancia en el caso de Ainhoa.

La joven lleva tres años entrenando en Priego de Córdoba, donde pertenece al CD Shotokan Villoslada y trabaja bajo la batuta de Ángel Villoslada. Su padre la acompaña entre dos y cuatro días por semana. Salen a media tarde y regresan cuando la noche está avanzada, una dinámica que se suma a las obligaciones escolares y al resto de la vida familiar.

No se trata solo de encontrar tiempo. Los desplazamientos, la preparación y la participación en los campeonatos representan un desembolso considerable para una familia que hace lo posible por dar continuidad a la formación deportiva de sus tres hijos.

Ainhoa conoce esa rutina desde pequeña. Antes de competir por sus propias medallas, acompañaba a sus hermanos al gimnasio y a las competiciones. Ahora es ella quien ocupa buena parte de los viajes y quien acaba de dar un paso importante en su trayectoria.

Ainhoa se corona campeona de Andalucía

El último éxito llegó el pasado fin de semana en San Fernando, donde Ainhoa Cruz Ruiz se proclamó campeona de Andalucía de kumite en la categoría cadete de menos de 47 kilos. Nacida en 2011, la karateca linarense participó en la competición como integrante de la expedición de la Selección Cordobesa de Kárate.

El campeonato reunió a jóvenes deportistas de distintos puntos de Andalucía y contó con pruebas de las categorías cadete, júnior y sub-21. La cita tenía un valor añadido, ya que forma parte del proceso competitivo previo a la configuración del equipo que representará a la comunidad autónoma en el Campeonato de España.

El kumite es la modalidad de combate del kárate. La velocidad de reacción, la precisión técnica, el control y la capacidad para anticiparse al rival resultan determinantes en enfrentamientos en los que una acción puede decidir el resultado. El título andaluz reconoce el trabajo realizado por Ainhoa durante los últimos meses y le permite dar el salto a una competición de ámbito nacional.

Su progresión está ligada a los entrenamientos en Priego de Córdoba, donde ha mantenido una preparación continuada durante las tres últimas temporadas. Una apuesta deportiva que requiere disciplina y que también pone a prueba la capacidad de organización de una estudiante de 15 años.

La karateca linarense, en el centro, tras conquistar el oro en el Campeonato de Andalucía de San Fernando.

Siguientes citas para Ainhoa

El próximo reto de Ainhoa será el Campeonato de España de Kárate júnior y sub-21, previsto del 27 al 29 de noviembre de 2026 en Valencia. La competición reunirá a deportistas de distintas comunidades autónomas y contará con pruebas de kata y kumite, además de las correspondientes a Para-Kárate.

La cita figura en el calendario oficial de la Real Federación Española de Kárate y Disciplinas Asociadas y permitirá a la joven linarense medirse a competidoras de otros puntos del país. Después del título andaluz, será una nueva oportunidad para comprobar su evolución y seguir acumulando experiencia en el tatami.

Pero antes del Nacional, Ainhoa participa este sábado 10 de octubres en preselección andaluza que se celebrará en las Instalaciones Deportivas de Carranque de Málaga.

Mientras llega noviembre, los tres hermanos Cruz Ruiz continuarán con sus estudios y sus entrenamientos. Víctor y Rubén seguirán su propio camino en el kárate, y Ainhoa preparará una competición para la que ya se ha ganado la clasificación.

En casa, el oro de San Fernando es el último resultado de una historia que comenzó cuando los hermanos eran pequeños y que sigue escribiéndose entre gimnasios, clases y viajes de vuelta entrada la noche. Una historia compartida por tres karatecas de Linares y por unos padres que han hecho del esfuerzo cotidiano la condición necesaria para que sus hijos sigan avanzando.

Fotos: Cedidas

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