Bomberos de Linares han participado esta semana en el VIII Aprat Rescue Training, unas jornadas de formación en rescate en accidentes de tráfico celebradas del 27 al 29 de octubre en Technopark MotorLand, en Alcañiz (Teruel).
El encuentro reunió a 165 bomberos de 27 servicios de emergencias de toda España. Durante tres días trabajaron sobre unos 80 coches siniestrados, con la carrocería destrozada y las puertas arrancadas, para simular situaciones lo más parecidas posible a una intervención real.
El grueso de la formación fueron los talleres prácticos. Los bomberos fueron rotando por distintos escenarios, algunos con vehículos volcados, atrapados por un autobús o con la estructura colapsada. Entre los casos que se trabajaron estaban el rescate de heridos con traumatismos torácicos, la atención a personas atropelladas y los atrapamientos por empalamiento.




También practicaron la intervención con menores en coches volcados de lado, el desmontaje lateral de vehículos en espacios reducidos y las estabilizaciones complejas con víctimas fuera del habitáculo. Otros ejercicios se centraron en el abatimiento de asientos y en la apertura de vehículos sin causar más daños de los necesarios.
En cada taller, el trabajo sobre el coche iba de la mano de la atención sanitaria a los ocupantes. Los bomberos colaboraron con médicos y personal de enfermería para lograr extracciones seguras y adaptadas a cada víctima. Las sesiones se repartieron entre mañanas y tardes. El jueves, último día, se dedicó por completo a la práctica.
Accidente de Toledo
La segunda jornada estuvo marcada también por el accidente ferroviario registrado este miércoles en una línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, a su paso por el término municipal de Urda, en Toledo. La noticia sorprendió a los participantes durante las primeras horas de actividad, entre los que se encontraban alrededor de una veintena de bomberos procedentes de la provincia toledana.
Según explicó la organización, dos mandos de este servicio abandonaron las instalaciones de TechnoPark para desplazarse hasta el lugar del siniestro, mientras que el resto de los efectivos permanecieron en Alcañiz pendientes de posibles instrucciones.
La situación recordó a lo ocurrido en 2024, cuando estas mismas jornadas coincidieron con la Dana que devastó distintas zonas de la Comunidad Valenciana y obligó a movilizar numerosos efectivos de emergencias.