El punto sabe a paso firme en el camino. No resuelve nada, pero acerca. En el Estadio Francisco Artes Carrasco, el Linares firmó un empate (1-1) de esos que no levantan titulares grandilocuentes pero sí construyen permanencias. Un partido áspero, equilibrado, jugado al límite de los detalles, donde cada área respiró peligro y donde el conjunto azulillo encontró premio a su resistencia.
Desde el inicio se adivinó el guion. Dos equipos que se respetan, que no se desordenan y que eligen bien cuándo morder. El primer aviso serio lo dio el Linares, con un centro envenenado de Kiko a los ocho minutos que obligó a Diego Barrios a reaccionar con reflejos de portero grande. Fue un destello en un tramo de tanteo, de líneas juntas y ritmo contenido.
El Lorca respondió con insistencia creciente. Superada la media hora, encadenó su mejor momento: Arru y Morros rozaron el gol en una doble ocasión que encendió la grada, y apenas un minuto después Jaime Escobar estrelló un cabezazo en el larguero tras un córner botado por Juan Hernández. El Linares resistía, firme atrás, consciente de que el partido se jugaba en centímetros.
El equilibrio se rompió tras el descanso. Un penalti cometido por Diego Barrios sobre Peque abrió la puerta al 1-0. Juan Hernández no falló desde los once metros y el Lorca encontró lo que llevaba tiempo buscando. Pero el fútbol, caprichoso, no siempre respeta inercias.
Porque el Linares no se descompuso. Al contrario. Ajustó, respiró y golpeó con belleza. En el minuto 65, Menudo dibujó un gol olímpico de esos que cambian el ánimo de un equipo. Un golpeo cerrado, imposible, que se coló directo y silenció el estadio. El empate no solo equilibraba el marcador; devolvía al Linares al partido emocional.
A partir de ahí, el duelo se abrió sin perder el orden. Menudo volvió a aparecer con una falta lateral que nadie acertó a empujar en el área, y el Linares empezó a oler que el partido podía inclinarse. Más aún cuando el Lorca se quedó con diez por la expulsión de Dani García a falta de cinco minutos.
Fue entonces cuando el encuentro se inclinó hacia la portería de Fran Árbol. Eu puso centros con intención, Víctor López rozó un balón que se paseó con crueldad por la línea de gol, y Menudo probó desde lejos obligando al meta a intervenir en dos tiempos. En el descuento, otro centro de Eu encontró la cabeza de Fuentes, pero el guardameta del Lorca volvió a sostener a los suyos.
El Linares apretó hasta el final, pero el gol no llegó. Se quedó en empate un partido que pudo caer de cualquier lado. Un punto, en cualquier caso, que tiene valor en este tramo de la temporada. Porque no es solo lo que suma, sino lo que significa: el Linares sigue de pie, compitiendo, acercándose poco a poco a una salvación que ya se intuye al alcance.
Ficha de partido
Lorca: Fran Árbol, Kiko, Fromsa (Soler, minuto 74); Morros, Jaime Escobar, Adri Heredia (Willy, minuto 74); Álvaro Martínez (William de Camargo, minuto 81); Juan Hernández (Juanma Acevedo, minuto 60); Abru (Andrés Carrasco, minuto 81); Dani García y Alex Peque.
Linares: Diego Barrios, Luis Aguado, Alex Cova, Rafa Ortiz, Eu Gutiérrez, Joao Paulo, Menudo, Juan Alegre (Alberto Fuentes, minuto 46); Manny, David Velázquez (Víctor López, minuto 69) y Diego Talaverón.
Goles: 1-0. Minuto 55: Juan Hernández, de penalti. 1-1. Minuto 65: Menudo.
Árbitro: José Manuel López, del Comité Técnico Valenciano. Amonestó a los locales Fromsa, Dani García y Juan Hernández y a los visitantes Talaverón, Rafa Ortiz y Diego Barrios. Expulsó a Dani García por doble amonestación en el minuto 85.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada vigésimo novena en el Grupo IV de Segunda Federación disputado en el Estadio Francisco Artes Carrasco, con 2.038 espectadores en las gradas y presencia de seguidores azulillos.