El Teatro Cervantes acogerá el próximo 20 de febrero (21.00 horas) el estreno de ‘Nadie sabe por qué murieron las cabras’, una propuesta escénica que sumerge al espectador en la crudeza del mundo rural y en un clima de suspense psicológico sostenido. La obra, escrita por Manuel Flores y Ana Gómez, bebe del universo narrativo del escritor linarense Andrés Ortiz Tafur para explorar el silencio del mundo rural.
La trama gira en torno a Andrés, un cabrero cuyo universo personal se desmorona al mismo ritmo que mueren sus animales. Aislado en el monte y atrapado en un duelo silencioso, el personaje encarna la soledad extrema y la fragilidad de una vida que parece desvanecerse sin testigos.
En ese escenario de desolación irrumpen dos agentes del Seprona, interpretadas por Mamen Soriano y la propia Ana Gómez, que pasan de ser observadoras a convertirse en parte de un encierro donde la desconfianza y la tensión psicológica crecen de forma implacable.
Uno de los elementos que singulariza el montaje es su estrecha vinculación con el mundo que rodea a Andrés Ortiz Tafur. El escritor ha impregnado el texto con su mirada sobre el vacío, la pérdida y el abandono, aportando una profundidad emocional que atraviesa toda la obra. Además, el reconocido autor participa prestando su voz a uno de los personajes, un recurso que refuerza la autenticidad del relato y su arraigo al territorio.
Bajo la dirección escénica de Rafa Núñez, el montaje se apoya en un cuidado trabajo técnico que busca trasladar al patio de butacas la opresión del entorno natural y el peso del silencio. La música original y la dirección técnica corren a cargo de José Antonio Sánchez, Joselillo, mientras que el diseño del espacio escénico lleva la firma de Txús Garrido, configurando una atmósfera austera y cargada de tensión.
Las entradas pueden adquirirse de forma anticipada en el Hotel Victoria, y la organización ha habilitado el teléfono 633 19 01 39 para la gestión de reservas.
