El Área de Gestión Sanitaria Norte de Jaén se sumó el pasado 13 de octubre a la conmemoración del Día Mundial de la Trombosis con un llamamiento a la prevención y a la detección precoz de una enfermedad que puede tener consecuencias graves.
La iniciativa partió de la Unidad de Gestión Clínica de Medicina Interna del Hospital Universitario San Agustín de Linares y de su consulta de Enfermedad Tromboembólica, que recordaron la importancia de identificar los factores de riesgo y reconocer los síntomas de alarma.
La trombosis se produce cuando un coágulo dificulta o bloquea la circulación sanguínea. Entre sus manifestaciones más graves figuran la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar. Los episodios tromboembólicos arteriales también pueden estar relacionados con el ictus o el infarto de miocardio.
La campaña internacional de este año puso el foco en la salud de la mujer y en los cambios del riesgo trombótico a lo largo de su vida. Entre los factores específicos se encuentran las variaciones hormonales, el uso de determinados anticonceptivos, el embarazo, el posparto y la menopausia. También influyen circunstancias comunes a ambos sexos, como la inmovilización prolongada, las intervenciones quirúrgicas, el cáncer o los antecedentes personales de trombosis.
La hinchazón, el dolor, el aumento de temperatura o el enrojecimiento de una pierna pueden alertar de una trombosis venosa profunda. La dificultad repentina para respirar, el dolor torácico, el desmayo o la tos con sangre pueden indicar una embolia pulmonar y requieren atención médica urgente.
Prevención y detección precoz
El jefe de Servicio de la Unidad de Gestión Clínica de Medicina Interna, el doctor Ramez Constantino Chahin, señaló que «conocer los factores de riesgo, reconocer los síntomas y actuar a tiempo puede salvar vidas». El especialista defendió que las medidas preventivas se adapten a cada persona, especialmente en etapas o situaciones que incrementan el riesgo.
Entre las principales medidas figuran la movilización precoz, la educación sanitaria, la profilaxis cuando está indicada y el tratamiento oportuno. Estas actuaciones adquieren especial importancia durante los ingresos hospitalarios, las intervenciones quirúrgicas y los periodos prolongados de inmovilidad.
Constantino Chahin incidió también en que «la trombosis es una enfermedad que podemos prevenir en muchos casos y cuyas consecuencias podemos reducir si actuamos a tiempo». En este sentido, destacó la importancia de vigilar el riesgo trombótico de la mujer durante las distintas etapas de su vida.
Con esta iniciativa, el Área de Gestión Sanitaria Norte de Jaén promovió la información sanitaria como herramienta para reconocer los síntomas, identificar los riesgos y reducir las complicaciones de la enfermedad tromboembólica.