El joven linarense Juan García Bonilla da el salto de la NASA al corazón de la robótica de Amazon

Tras casi tres años en Pasadena desarrollando sistemas de simulación para misiones espaciales, el ingeniero linarense trabaja ahora en San Francisco como especialista técnico de Frontier AI & Robotics

Por:Javier Esturillo
Juan García Bonilla trabaja con un ordenador en una imagen de archivo.

Juan García Bonilla dejó Linares con apenas 16 años para empezar Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Carlos III de Madrid. Desde entonces no ha dejado de acumular etapas: Delft, Atlanta, Boulder, Pasadena. Ahora suma una más.

El joven ingeniero linarense se ha incorporado a Amazon Frontier AI & Robotics, el equipo de la compañía dedicado al desarrollo de sistemas de inteligencia artificial y robótica, y trabaja en San Francisco después de casi tres años en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA.

Juan García anunció su incorporación en su cuenta de LinkedIn. En esa publicación explica que llevará a su nuevo puesto la experiencia adquirida en el desarrollo de entornos de simulación y que trabajará en su aplicación a la robótica terrestre.

Entre septiembre de 2023 y mayo de 2026, trabajó en el JPL, en Pasadena, como Robotics Technologist. Su labor estuvo vinculada al desarrollo de software de simulación para naves, vehículos espaciales y sistemas robóticos.

De Linares a Estados Unidos

Su relación con la ingeniería aeroespacial empezó en el IES Cástulo de Linares. Según ha explicado el propio Juan García al repasar su trayectoria, un programa de aceleración para alumnos de altas capacidades le permitió adelantar un curso de la ESO.

Estudió Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Carlos III de Madrid y durante la carrera pasó un curso en el Georgia Institute of Technology, en Atlanta, mediante un programa de intercambio. La pandemia interrumpió sus planes académicos y no llegó a continuar en la Universidad de Purdue, como estaba previsto.

Después de terminar el grado, obtuvo una beca de posgrado de la Fundación La Caixa para estudiar el Máster en Exploración Espacial de la Universidad Tecnológica de Delft, en los Países Bajos.

Fue allí donde empezó a acercarse al JPL. Las restricciones estadounidenses para ciudadanos extranjeros dificultaban su acceso a determinados trabajos relacionados con la astrodinámica, su especialidad. La vía de entrada terminó siendo la robótica.

Comenzó a colaborar con el laboratorio en remoto en la primavera de 2022, mientras todavía estaba en Delft. Según relató el propio ingeniero, un investigador del JPL que había pasado anteriormente por una experiencia migratoria similar decidió contar con él como supervisor.

Después llegó el proceso de selección para incorporarse al laboratorio. Fueron 11 entrevistas concentradas en pocos días, todas ellas por videoconferencia. El 11 de septiembre de 2023 comenzó finalmente a trabajar en Pasadena.

Una tesis sobre velas solares

En el JPL se especializó en simulación. Su trabajo le llevó a participar en proyectos relacionados con naves espaciales, vehículos y sistemas robóticos destinados a misiones, incluidos trabajos vinculados a helicópteros de Marte y rovers lunares, según la información difundida sobre su actividad en el laboratorio.

En mayo de 2024 recibió el premio Heinz Stoewer Space durante el Simposio VSV de estudiantes de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad Tecnológica de Delft. El reconocimiento distinguió su tesis sobre la cuantificación de la incertidumbre en las velas solares cercanas a la Tierra, dirigida por el profesor Livio Carzana.

La investigación estudió cómo medir y tener en cuenta las incertidumbres que pueden afectar al funcionamiento de este tipo de sistemas. Sus resultados se utilizaron como apoyo para el diseño de la misión ACS3 de la NASA.

El premio también tuvo un pequeño regreso a Linares. García Bonilla destinó parte de los fondos a comprar productos relacionados con el espacio para profesores y alumnos de su antiguo instituto.

A su trabajo en Estados Unidos se suma su formación académica. Cursa un doctorado en Ingeniería Aeroespacial en la Universidad de Colorado Boulder, donde investiga sobre simulación y control de sistemas multicuerpo en el espacio.

De las misiones espaciales a los robots terrestres

La nueva etapa profesional le lleva de las simulaciones para misiones espaciales a la inteligencia artificial aplicada a máquinas que tienen que desenvolverse en la Tierra. En Frontier AI & Robotics trabajará en sistemas destinados a que los robots puedan interpretar su entorno y actuar sobre él.

La simulación sigue estando en el centro de su especialidad, aunque ahora aplicada a un escenario diferente. Es la experiencia acumulada durante sus años en el ámbito espacial la que ahora lleva a un campo en plena expansión.

0 0 votos
Calificación de la noticia
Subscribe
Notificar
0 Comentarios
Últimos
Primeros Más votada