La primera bandera que ondeó en el acto provincial del 28F en Jaén tuvo acento linarense. La Bandera de Andalucía a la Cultura y el Patrimonio fue para la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de La Pasión de Linares, la popular Pasión de Linares, convertida ya en un emblema sonoro de la Semana Santa andaluza y en uno de los grandes activos culturales de la provincia.
Con ese reconocimiento arrancó una ceremonia presidida por la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, que apeló al orgullo de “pertenecer a una tierra que atesora memoria y talento” y que, según defendió, avanza cuando trabaja “unida”.
Orgullo andaluz y reivindicación de la gestión
Desde el atril, García dibujó una Andalucía que “no sabe trabajar de otra manera” que no sea dando la cara, escuchando y rindiendo cuentas. Reivindicó “la Andalucía de la buena gestión”, la que —afirmó— sostiene la confianza “con coherencia y resultados”.
“¡Andalucía hoy es más!”, proclamó, enumerando cifras de récord en afiliación a la Seguridad Social, liderazgo en apoyo a autónomos, impulso exportador, inversión en I+D+i y mejora de los servicios públicos. A su juicio, el cambio político en la comunidad ha traído estabilidad institucional, regeneración y transparencia.
La consejera recordó además su papel como representante de las comunidades autónomas españolas en el Consejo de Medio Ambiente de la UE durante el segundo semestre de 2025, subrayando la presencia activa de Andalucía en Europa y el avance hacia un modelo con más energía limpia e infraestructuras adaptadas al empleo.

Adamuz y el golpe del temporal
El acto estuvo marcado por el recuerdo a las tragedias recientes. García aludió al accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), con 46 fallecidos, y a la muerte del joven maquinista sevillano Fernando Huerta en Cataluña. Destacó “la ejemplaridad cívica” del pueblo cordobés y defendió que reciba la Medalla de Andalucía como símbolo de entereza colectiva.
También centró parte de su intervención en el tren de borrascas que ha dejado más de 12.000 desalojos y pérdidas superiores a los 3.500 millones de euros en el campo andaluz, con un 75 por ciento de la superficie agrícola afectada. “Detrás de cada cifra hay familias que no saben si podrán volver a sembrar”, lamentó.
Ante ese escenario, defendió el Plan Andalucía Actúa, dotado con 1.800 millones de euros. El programa contempla 700 millones en ayudas directas al campo y la pesca —31 para la flota—, 170 millones para caminos rurales y regadíos, 49 para vías pecuarias e infraestructuras verdes (ocho de ellos en la provincia de Jaén) y más de 550 millones para reconstrucción de carreteras autonómicas, con 40 millones destinados a 60 kilómetros en territorio jiennense, además de apoyos de hasta 10.000 euros para autónomos y pymes.
“Reconstruir no es solo reparar”, subrayó, sino proteger el tejido productivo y garantizar la seguridad hídrica, al tiempo que reclamó al Gobierno central y a la UE la activación de los fondos de solidaridad.


Diez banderas al talento jiennense
Las Banderas de Andalucía en Jaén 2026 distinguieron a diez personas y colectivos. En la categoría de especial trayectoria en defensa del interés general fue reconocida la banda Supersubmarina, referente del indie nacional surgido en Baeza y marcada por el grave accidente de 2016. Su regreso en 2024 con el EP La Maqueta, un documental y un libro reactivó el vínculo emocional con su público.
En Artes, la distinción recayó en el pianista Chico Pérez; en Humanidades y Letras, en la magistrada Isabel María Moreno; y en Deporte, en el doctor Claudio Vázquez, jefe de los Servicios Médicos de la Real Federación Española de Fútbol y médico de la selección absoluta masculina.
La solidaridad tuvo nombre propio con la Delegación de Manos Unidas en Jaén. En Economía y Empresa fue distinguido el presidente de Clece, Cristóbal Valderas. En Investigación, Ciencia y Salud, la Escuela de Pacientes del Hospital Universitario de Jaén; en Proyección de la Provincia, la firma Petroprix; y al Mérito Medioambiental, la oceanógrafa Cristina Romera, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar-CSIC.
Una tierra que no se rinde
“Esta tierra no se rinde”, concluyó la consejera. Entre el dolor por Adamuz y las cicatrices del temporal, el acto quiso proyectar una imagen de comunidad que se organiza, se cuida y se levanta.
Y en ese relato colectivo, la música de la Pasión de Linares sonó como metáfora. Una banda nacida del compromiso cofrade que ha trascendido procesiones para convertirse en patrimonio vivo. La primera bandera de la tarde no fue solo un premio; fue la confirmación de que la cultura popular también construye identidad, cohesiona barrios y explica por qué Jaén sigue creyendo en su talento.