La comunidad venezolana en Linares vive con «enorme expectación y emoción contenida» todo lo que está sucediendo en su país después del ataque lanzado por Estados Unidos (EE UU) contra Caracas y otros estados centrales de Vezunuela, como Aragua, Miranda y La Guaira, que ha dado como resultado la captura de su presidente, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, según ha informado el propio mandatario estadounidense, Donald Trump.
«Vivimos horas decisivas, cruciales para el futuro de Venezuela», destaca a este periódico Nadine Méndez, presidenta de la recién constituida Asociación Venezolana de Solidaridad e Integración Social, que agrupa al más de centenar de venezolanos residentes en la ciudad minera.
Nadie Méndez está en contacto directo con otros colectivos de Andalucía y del resto de España y, de momento, pide «calma y tranquilidad» hasta que la situación en su país se vaya normalizando y se produzca el pronunciamiento de Edmundo González Urrutia y María Corina Machado Parisca, figuras centrales de la oposición venezolana y líderes de la lucha democrática contra el régimen de Nicolás Maduro. «Estamos entre la expectación y la esperanza, pero debemos esperar», insiste en declaraciones a El Nuevo Observador.

Para la responsable de la comunidad venezolana, lo importante ahora es estar «tranquilos» y «evitar que se produzcan enfrentamientos en las calles» del país latinoamericano. No en vano, el Gobierno de Venezuela ha decretado el estado de emergencia tras los ataques registrados esta madrugada.
«No puedo describir lo que siento. Es una mezcla de alegría y emoción. Llevamos demasiados años esperando que acabe ya la pesadilla. Ahora, estamos más cerca», clama Nadine Méndez con un nudo en la garganta de la emoción. «Es un momento en el que debe prevalecer la unidad del pueblo venezolano y la espera responsable de los pasos que se definan desde nuestros representantes democráticos», insiste.
«El pueblo venezolano no está solo», declara Nadine Méndez, quien confía en la responsabilidad de todos para evitar decisiones precipitadas al objeto de que «vuelva la dignidad, la paz, la libertad y la estabilidad al país», concluye.