La reforma integral en la calle Cervantes va mucho más allá de una simple renovación estética. La iniciativa, con cargo al Plan Provincial de Obras y Servicios de 2026 de la Diputación de Jaén, persigue un cambio profundo en la concepción de la movilidad urbana, apostando por un modelo más equilibrado en el que el peatón gane protagonismo sin renunciar a la funcionalidad del tráfico para residentes, transportistas y comercios.
La futura configuración de la calle supondrá su conversión en vía semipeatonal, un paso que refuerza la estrategia municipal de humanización del centro urbano y de adaptación del viario a nuevos hábitos de uso y convivencia.
Inicio de los trámites
El proceso administrativo ya se encuentra en marcha con las primeras licitaciones. La transformación urbana de la céntrica vía cuenta con un presupuesto base de licitación de 231.448,47 euros, IVA incluido. El contrato contempla una actuación global que no se limita únicamente a la ejecución material de las obras, sino que incluye también la redacción del proyecto técnico, la dirección facultativa y la coordinación de seguridad y salud.
En términos económicos, el Presupuesto de Ejecución Material (PEM) alcanza los 160.739,27 euros, a los que se suman más de 30.000 euros en concepto de gastos generales y beneficio industrial, además de los 40.168,74 euros correspondientes al IVA, según recoge el contrato publicado en la sede electrónica de la web municipal.
Cinco pilares para redefinir el espacio urbano
La transformación de la calle Cervantes se articula en torno a cinco ejes fundamentales. El primero de ellos es la reordenación física de la vía para adaptarla a su nueva condición semipeatonal, lo que implica de manera directa la sustitución completa de la pavimentación existente. El nuevo firme estará diseñado para diferenciar claramente entre el tráfico rodado autorizado y el uso peatonal intensivo.
El tercer pilar del proyecto se centra en la renovación de las infraestructuras urbanas subterráneas, una intervención esencial aunque poco visible, destinada a garantizar el correcto funcionamiento de los servicios básicos a largo plazo. La actuación se completa con una nueva señalización y balizamiento, así como con la instalación de mobiliario urbano actualizado y elementos de jardinería que contribuirán a hacer del espacio un entorno más acogedor y funcional.
Diseño funcional
El pliego técnico subraya la importancia de que el diseño final combine estética y operatividad. El adjudicatario deberá realizar de forma autónoma la toma de datos de campo, aunque contará con el apoyo del Ayuntamiento para conocer los servicios afectados por la obra.
El programa de necesidades se definirá a través de reuniones de trabajo entre los técnicos municipales y la Policía Local, una coordinación clave para asegurar que la nueva configuración de la calle Cervantes sea compatible con las exigencias de seguridad, circulación y logística propias del centro de Linares.