El Linares vive horas convulsas tras la derrota en Águilas, que precipitó la destitución de Pedro Díaz un año después de su llegada. Su sustituto, Miguel de la Fuente, ya está al mando del equipo con la misión de salvar la categoría en Segunda Federación.
El nuevo técnico cuenta con el respaldo del presidente, Luis Vera Jiménez, quien confía en que reconduzca la mala racha que acabó con su predecesor. “Las referencias que tenemos de él son muy buenas. Hizo un sensacional trabajo en Ávila y solo puedo desearle lo mejor para lograr la salvación”, asegura Vera.
El presidente también lamenta la salida de Pedro Díaz, cuya despedida se ha visto empañada por un acto vandálico que afectó a su vehículo, al que encontró con las cuatro ruedas pinchadas. “Siento pena y rabia por hechos que nada tienen que ver con el fútbol. Pedro Díaz ha demostrado enorme profesionalidad y no merece marcharse con este mal sabor de boca”, señala.
A pesar de la delicada situación del equipo, en puestos de descenso, Vera lanza un mensaje de calma: “Ahora es cuando más tranquilidad debemos tener todos. No podemos dejarnos llevar por los nervios. Tenemos dos partidos importantísimos en casa que hay que sacar adelante como sea”, concluye.
Con el vestuario en transición y la afición expectante, el Linares se prepara para dos jornadas que podrían marcar su futuro inmediato en la categoría. El mandatario opta por ver el vaso medio lleno y pide calma y sosiego a la masa social del Linares. En esta línea, considera que su apoyo será determinante para salir de esta delicada situación. «Tenemos una de las mejores aficiones de Andalucía y ahora debe demostrar que está con sus colores. Ya habrá tiempo de criticar al final de temporada. Lo importante en estos momentos es sumar de tres en tres y salvarnos cuanto antes», insiste en declaraciones a El Nuevo Observador.
Asimismo, asegura que el club hará todo lo posible por reforzar el plantel con vistas a la segunda vuelta, si bien advierte una vez más que los recursos económicos son limitados. «No podemos lanzarnos a lo loco a por fichajes, ya que supondría hipotecar a la entidad. Tenemos que afirmar mucho y apuntalar las posiciones que sean necesarias, pero siempre con mucha cabeza», concluye.