Miguel de la Fuente advierte: «Aún no hemos logrado el objetivo»

El Linares visita este sábado al Lorca con la intención de consolidar su posición y dar un paso casi definitivo hacia la permanencia

Por:Javier Esturillo
El técnico del Linares responde a una pregunta. Foto: Javier Esturillo

El Linares afronta este sábado una de esas citas que miden el pulso competitivo de un equipo que quiere más. Visita al Lorca Deportiva en el Estadio Francisco Artés Carrasco (18.00 horas) con la ambición de consolidar su mejoría lejos de casa y seguir apretando en la pelea por sus objetivos.

La semana ha dejado buenas sensaciones en el vestuario azulillo. La victoria ante el Puente Genil ha actuado como liberación emocional y como punto de inflexión competitivo. Así lo ha trasladado su técnico, Miguel de la Fuente, que no pierde de vista el horizonte inmediato: “Tenemos que seguir como si fuera una final, porque todavía no hemos logrado el objetivo”. El mensaje no admite matices. Ni euforia ni relajación. Solo continuidad.

El Linares llega reforzado, con una plantilla que ha soltado tensión tras sumar tres puntos clave. “Los jugadores están más liberados tras el resultado ante el Puente Genil. Son tres puntos que nos dan más fuerza para mantener la buena línea fuera de casa”, explica el técnico, que insiste en la importancia de sostener el rendimiento lejos de Linarejos, donde el equipo ha mostrado una versión más irregular durante el curso.

Enfrente, un rival herido y peligroso. El Lorca Deportiva acumula dos resultados negativos y convierte el duelo en una oportunidad para reengancharse a la zona alta. “Es un equipo que hace muy bien las cosas en casa y querrán ganar para volver a meterse arriba”, advierte De la Fuente. El contexto dibuja un partido exigente, con un rival que apretará desde el inicio y un escenario que obliga a competir sin fisuras.

La hoja de ruta del Linares está clara. El técnico apuesta por un equipo valiente, capaz de incomodar al rival desde el ataque. “Hemos trabajado muy bien el partido. Queremos ser una amenaza continua en ataque, obligarlos a defender, que es lo que menos les gusta”, detalla. La clave, insiste, estará en saber gestionar los tiempos: golpear primero y, a partir de ahí, manejar el encuentro con inteligencia. “La idea es controlar bien el partido tras un marcador positivo”.

En el capítulo de bajas, el equipo azulillo no podrá contar con Harper, una ausencia sensible que obligará a reajustes en la parcela ofensiva. Aun así, el Linares se agarra a su momento anímico y a la convicción de un grupo que empieza a creer en sí mismo.

En Lorca no hay margen para medias tintas. Solo una exigencia: competir como si fuera la última bala. Porque, como recuerda su entrenador, el objetivo todavía no está conseguido. Y el tiempo ya corre.

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