Miniaturas con alma de Santana

Juan Carlos Linares ha compartido su colección de vehículos a escala de la mítica factoría con sus paisanos en una exposición con motivo de la Feria San Agustín

Por:Javier Esturillo
30 agosto 2025
Algunos de los modelos expuestos en la muestra de Juan Carlos Linares en el Club Santana Motor.

La histórica factoría de automóviles de Santana Motor volverá a la vida gracias, en buena medida, al dinero de China. El fallecimiento oficial de la compañía, en 2011, fue el epílogo a una vida llena de turbulencias y crisis en las que tuvo que ser rescatada, comprada, por la Junta de Andalucía. Los planes de relanzamiento y las ayudas fueron múltiples, los unos, y cuantiosas, las otras, pero nada paró el declive de la empresa hasta su cierre definitivo.

Juan Carlos Linares Hernández lleva grabado en el corazón su apellido. La pasión por la ciudad que lo vio nacer hace 51 años supera cualquier límite de la lógica. Es forofo del Linares desde la cuna. Defendió sus colores como portero en las categorías inferiores y siempre que puede presume de su tierra allá donde va. Le viene por nombre, pero también por familia. Su padre, Raimundo Linares le ha transmitido a él y al resto de sus hijos una especial devoción por todo lo relacionado con su «pueblo andaluz y minero».

Matrón en centros hospitalarios de Almería, donde reside desde hace muchos años, ha compartido esta Feria San Agustín con sus paisanos otra de sus aficiones vinculadas, como no podía ser de otra forma, a Linares y a la historia de la automoción local, con una exposición de vehículos a escala de modelos fabricados en Santana Motor. “Todo empezó en mi infancia», rememora, cuando jugaba con los «cochecillos» que le echaban los Reyes o le regalaban por su cumpleaños.

A medida que fue creciendo, su interés por el fascinante mundo de la miniaturas y artículos vinculados a la mítica factoría se intensificó hasta completar una colección nada desdeñable. En la muestra que ha exhibido en el Club Santana Motor, en la linarense calle La Cruz, el público ha podido disfrutar con recreaciones de los años 70 en adelante, principalmente de Land Rover en todas sus vertientes. También había Suzuki, Aníbal y hasta un camión de Transana, que suministraba piezas de proveedores a las cadenas de montaje de la planta.

Para los antiguos trabajadores de Santana ha sido un viaje al pasado, una conexión más profunda con la marca y sus evoluciones a lo largo del tiempo. Para otros visitantes, un recorrido por el legado que dejó la factoría y que ahora se recupera por la inversión china.

Juan Calos Linares muestra orgulloso la colección de coches en miniatura pulcramente estacionados en las vitrinas de la sede de la asociación de exsantaneros. Piezas con un valor sentimental incalculable. Pequeños tesoros que guarda como oro en paño. Su exposición es muy variada y extensa, con vehículos de todas las escalas, modelos y colores. En algunos coches el detalle es extremo, con sus asientos, retrovisores, ruedas, faros y, por supuesto, la insignia de Santana.

Fotos: Cedidas

5 2 votos
Calificación de la noticia
Subscribe
Notificar
0 Comentarios
Últimos
Primeros Más votada
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios