El Linares ha comunicado la salida de Óscar Cándido Benito Fernández, hasta ahora entrenador de porteros del primer equipo. El anuncio pone punto final a casi un cuarto de siglo de vinculación con el fútbol azulillo, una relación que comenzó en el verano de 2001 y que le ha permitido vivir desde dentro algunas de las etapas más distintas de la historia reciente del club.
El puesto que deja Óscar Benito tendrá desde ahora otro rostro conocido para la afición. Razak será el nuevo entrenador de porteros del primer equipo. El guardameta regresa a Linarejos después de haber defendido la portería azulilla como jugador. Ahora cambia los guantes y el área pequeña por el otro lado de la línea de cal para poner al servicio del equipo la experiencia acumulada durante su carrera.
El relevo abre una nueva etapa en una parcela especialmente vinculada a la memoria del Linares, pero antes obliga a detenerse en la trayectoria de quien durante casi 25 años ha estado ligado al club.

Óscar Benito llegó a Linarejos con 27 años. Era el verano de 2001 y procedía del Leganés, después de haberse formado en las categorías inferiores del Real Madrid. El contexto no era precisamente sencillo. El equipo acababa de descender a Tercera División después de una mala temporada en Segunda B y necesitaba recomponer un proyecto que había quedado tocado.
No necesitó demasiado tiempo para hacerse un sitio. La plantilla dirigida por Miguel Rivera comenzó con dudas, pero reaccionó a partir de la quinta jornada y terminó conquistando el campeonato del Grupo IX. Después llegó una liguilla de ascenso que se decidió en el último encuentro, en el antiguo Estadio Colombino.
Aquella tarde de Huelva quedó asociada para siempre a su nombre. Con el ascenso en juego, Benito detuvo un penalti a Javi Escudero que terminó despejando desde la misma línea de gol. Una intervención decisiva para un equipo que regresaba a la División de Bronce y para un guardameta que empezaba a ganarse el respeto de la grada.
A partir de entonces se convirtió en uno de los porteros de referencia del CD Linares. También llegaron temporadas de mayor exigencia, vestuarios importantes y partidos que quedaron grabados en la memoria de los aficionados. Compartió aquella etapa con futbolistas y entrenadores que marcaron una época, entre ellos Delfín Cañas y Pedro Pablo Braojos.

También conoció el otro lado de la profesión. En el Estadio de Gran Canaria vivió una de las tardes más difíciles de su carrera. Una salida desafortunada y el nerviosismo de un equipo que se jugaba mucho acabaron pesando en un encuentro que podía haber acercado al Linares a una pelea por el ascenso ante Las Palmas. Cuando perdió la titularidad, aceptó la situación y continuó trabajando.
Después llegaron dos temporadas lejos de Linarejos, en las filas del Villanueva de Córdoba y el Pozoblanco. Fue un paréntesis en una relación que terminaría recuperándose poco después.
Mientras Óscar seguía jugando fuera, el CD Linares atravesaba sus últimos años y acababa dando paso al Linares. Él regresó para participar en la reconstrucción del fútbol azulillo y lo hizo en una etapa especialmente significativa: tres ascensos consecutivos.
Primero volvió a defender la portería. Después, en la temporada 2013/2014, llegó el momento de colgar los guantes. No significó su salida del vestuario. Óscar pasó al cuerpo técnico como ayudante de Antonio José García Muñoz, Torres, y comenzó una segunda etapa en el fútbol linarense desde el banquillo.
Desde entonces ha trabajado junto a diferentes entrenadores y ha puesto su experiencia al servicio del equipo. En los últimos años asumió la responsabilidad de preparar a los porteros del primer equipo y de dirigir también el trabajo específico de los guardametas de la cantera.

Su salida se produce, según ha explicado el propio Linares, por las exigencias que plantea esta temporada la dedicación al primer equipo y la dificultad de compatibilizar esa responsabilidad con su actividad laboral. El club y el técnico ponen fin a su relación de común acuerdo y la entidad no atribuye la decisión a motivos deportivos.
La despedida tiene una dimensión que va más allá del puesto que ocupaba actualmente. Óscar Benito llegó a Linares como futbolista y terminó construyendo aquí buena parte de su vida. Madrileño de nacimiento, está casado con la concejal de Cultura y Festejos del Ayuntamiento de Linares y es padre de dos hijos. Su vínculo con la ciudad también se ha construido fuera del fútbol.
Bombero de profesión, ha compaginado durante años su trabajo con el deporte. En el fútbol ha desempeñado prácticamente todos los papeles posibles alrededor de una portería: guardameta, suplente, compañero, ayudante y entrenador. También ha conocido las críticas, especialmente durante su etapa como jugador, cuando algunas salidas en el juego aéreo le costaron más de un reproche. Forma parte del oficio y nunca necesitó esconderlo.
Su principal rasgo ha sido otro: la continuidad. Estuvo cuando el equipo jugaba en Tercera y cuando regresó a Segunda B. Vivió la desaparición del CD Linares y participó en el nacimiento del Linares. Estuvo sobre el césped y, después, en el banquillo. Conoció los ascensos y las derrotas. Y durante todo ese tiempo mantuvo una relación especialmente estrecha con una ciudad que terminó adoptándolo como uno de los suyos. Tanto es así que llegó a contar con una peña propia de fans. La Peña Deportiva Óscar Benito se dejó ver y mucho en algunos partidos como la eliminatoria final contra la UD Las Palmas. Fieles al meta madrileño y a su calidad humana.





Ahora se marcha del cuerpo técnico del primer equipo. En su lugar estará Razak, otro rostro que la afición recuerda bajo los palos de Linarejos. El nuevo entrenador de porteros regresa a un escenario que conoce bien, aunque esta vez su cometido será diferente. Desde el otro lado de la línea de cal aportará su experiencia y conocimiento a los guardametas azulillos.
El Linares pierde así a uno de sus hombres con mayor recorrido dentro del vestuario y recupera, al mismo tiempo, a un viejo conocido para ocupar una responsabilidad que exige conocimiento específico y experiencia.
Óscar Benito deja el cargo después de casi 25 años de fútbol azulillo. Veinticinco años dan para cambiar de categoría, de compañeros, de entrenadores y hasta de club. Para pasar de los guantes al banquillo. Para celebrar ascensos y asumir derrotas. Para vivir la desaparición de una entidad y el nacimiento de otra. Y para que aquel portero madrileño que llegó a Linarejos en 2001 terminara siendo, con el paso del tiempo, Óscar Benito, el de Linares. Su nombre queda ligado a esa historia por una razón sencilla: durante un cuarto de siglo estuvo dentro.
💙 GRACIAS, ÓSCAR
— Linares Deportivo 💙⚒ (@Linares_Dptvo) August 11, 2026
El Linares Deportivo comunica la salida de Óscar Benito como entrenador de porteros del primer equipo.
Óscar Benito ha estado vinculado al Linares durante gran parte de su carrera, más de dos décadas, primero defendiendo nuestra portería y, posteriormente,… pic.twitter.com/M6K68uxhDA
💙 RAZAK VUELVE A CASA
— Linares Deportivo 💙⚒ (@Linares_Dptvo) August 11, 2026
El Linares Deportivo incorpora a Razak como nuevo entrenador de porteros del primer equipo.
El nuevo miembro del cuerpo técnico regresa a un lugar que conoce bien. Razak defendió la portería azulilla como jugador y ahora vuelve a Linarejos para aportar… pic.twitter.com/vBnMQ5vIpS