Cuarenta años después de su aprobación como Entidad Local Autónoma, la Estación Linares-Baeza celebra sus raíces y su presente en una edición muy especial de los Premios Cigüeña. Esta gala se ha consolidado como un reconocimiento institucional que trasciende lo simbólico: honra el talento, la dedicación y la generosidad de quienes construyen y dan vida a la comunidad.
Este jueves 19 de marzo, en el Complejo Vega del Barco, a las 19 horas, historia, esfuerzo y emoción se unirán en una noche única, llena de sorpresas y momentos memorables, donde se premiará a personas y proyectos que marcan la diferencia en deporte, cultura, empresa, valores humanos, proyección de la entidad y la Cigüeña de Honor. Una cita ineludible que reivindica el orgullo y la identidad de la Estación Linares-Baeza.
Premio Cigüeña Empresa
Casa Torres, casi un siglo de tradición y cercanía
Casa Torres ha sido reconocida con el Premio Cigüeña a la Empresa por una trayectoria ejemplar que hunde sus raíces en la historia cotidiana de la Estación Linares-Baeza.
El negocio nació de la mano de Juan Torres López, quien tras jubilarse del tranvía emprendió a los 50 años una nueva etapa abriendo una tienda que, con el tiempo, se convertiría en un referente del barrio. Durante 45 años, su cercanía y dedicación lo consolidaron como una figura muy querida entre vecinos y clientes.
Tras su fallecimiento, su hija Juana Torres tomó el relevo, manteniendo vivo el espíritu familiar y el compromiso con el servicio. Gracias a su continuidad, Casa Torres suma ya cerca de nueve décadas de historia, erigiéndose como símbolo de tradición, constancia y arraigo en la comunidad.
Premio Cigüeña Proyección de la Entidad
Cantina La Estación, orgullo de origen y excelencia gastronómica
Cantina La Estación ha sido distinguida con el Premio Cigüeña a la Proyección de la Entidad por convertir una historia de raíces y memoria en un referente gastronómico de primer nivel.
El proyecto, nacido en 2005 en Úbeda de la mano de Montse de la Torre y Antonio J. Cristofani, parte de un recuerdo de infancia ligado al mítico vagón Al-Ándalus en la Estación Linares-Baeza, hoy recreado con detalle y personalidad en su restaurante.
Formados en las cocinas de La Laguna, ambos han hecho de sus orígenes el eje de una propuesta que combina tradición, innovación y elegancia, con continuos guiños a la historia ferroviaria y a la identidad local.
Reconocimientos como el Sol Repsol, su presencia en la Guía Michelin o la distinción de Antonio como Mejor Sumiller de Andalucía avalan una trayectoria que hoy es también símbolo de orgullo colectivo y proyección exterior.
Premio Cigüeña Cultura
Manuel Galera, memoria y formación al servicio de la cultura
Manuel Galera Torralbo (Linares, 1949) ha sido reconocido con el Premio Cigüeña a la Cultura por una vida dedicada a la enseñanza y al impulso formativo de varias generaciones en la Estación Linares-Baeza.
En 1973 fundó su propia academia de taquigrafía y mecanografía en la calle Doctor Pulido Torres, un espacio que pronto se convirtió en referencia, con cerca de un centenar de alumnos diarios. Desde allí no solo impartía conocimientos, sino que preparaba a sus estudiantes para superar los exigentes exámenes oficiales en Madrid.
Durante más de dos décadas, su academia simbolizó el esfuerzo y la excelencia educativa, una labor que prolongó posteriormente en el colegio Alfonso García Chamorro. Su trayectoria, ligada al arraigo y al compromiso con su comunidad, lo consolida como una figura clave en la vida cultural local.
Premio Cigüeña Deporte
Samuel Villalba, del talento precoz al reconocimiento deportivo
Samuel Villalba (Linares, 1991) ha sido distinguido con el Premio Cigüeña al Deporte tras una trayectoria marcada por la constancia, la evolución y el alto rendimiento.
Iniciado en el fútbol desde niño, pronto destacó por su talento y competitividad, aunque en 2012 amplió horizontes hacia el entrenamiento físico, compitiendo durante tres años en culturismo y logrando situarse entre los cinco mejores de España.
Tras casi dos décadas ligado al deporte, en 2024 regresó al fútbol con el Estación F.S., donde se convirtió en un jugador determinante por su capacidad goleadora y lectura del juego. Su progresión le abrió las puertas de la selección Socca Spain, con la que ha competido a nivel internacional en escenarios como la Eurocopa en Moldavia y el Mundial de Cancún.
Su palmarés y, sobre todo, su compromiso con los valores deportivos lo consolidan como un referente, ahora reconocido con este galardón.
Premio Cigüeña Valores Humanos
Miguel de la Torre, la solidaridad cotidiana que deja huella
Miguel de la Torre (1958) ha sido distinguido con el Premio Cigüeña a los Valores Humanos por una vida marcada por la entrega y el compromiso con los demás.
Vinculado a la hostelería desde los 15 años, su trayectoria profesional lo llevó a trabajar en destinos como Menorca y Gerona antes de regresar a la Estación Linares-Baeza, donde desarrolló gran parte de su vida laboral en distintos establecimientos.
Sin embargo, su figura trasciende el ámbito profesional. En un entorno de tránsito constante, Miguel se convirtió en un apoyo esencial para quienes más lo necesitaban: viajeros, personas sin recursos o vecinos en dificultades encontraban en él no solo atención, sino ayuda desinteresada.
Su gesto solidario, muchas veces silencioso, se tradujo en platos de comida, cobijo y acompañamiento para quienes atravesaban momentos difíciles. Una trayectoria vital que lo define como mucho más que un trabajador: un referente de humanidad ahora reconocido públicamente.
Premio Cigüeña de Honor
Pascual García, una vida dedicada a enseñar
Pascual García Martínez, nacido en 1940 en la Estación Linares-Baeza, ha sido reconocido con el Premio Cigüeña de Honor como símbolo de una trayectoria marcada por la vocación educativa y el arraigo a su tierra.
Maestro de profesión y de convicción, inició su carrera docente en 1967 tras aprobar las oposiciones de magisterio. Dio sus primeros pasos en el colegio del Pantano del Tranco y continuó su labor en Linares, aunque sería en la Estación Linares-Baeza donde desarrollaría la mayor parte de sus más de tres décadas de enseñanza.
Antes, su juventud estuvo marcada por el trabajo precoz y una etapa en Madrid, donde trabajó en aduanas vinculado a la importación de libros, reflejo de su temprana cercanía con la cultura.
Quienes fueron sus alumnos y vecinos lo recuerdan como mucho más que un maestro: un referente cercano, comprometido y apasionado por el aprendizaje. Su legado, forjado en la dedicación y el cariño por la enseñanza, permanece vivo en la memoria colectiva.
