El Linares muestra su más absoluta indignación ante los hechos ocurridos durante el encuentro disputado este sábado por su equipo de Liga Nacional juvenil frente al Rusadir en el campo de La Espiguera de Melilla.
Según relata la entidad azulilla en un comunicado, la expedición linarense fue objeto de amenazas, vejaciones y agresiones físicas desde el comienzo del choque.
La gravedad de la situación ha llevado a los servicios jurídicos del club a analizar los partes de lesiones de los jugadores y miembros del cuerpo técnico para interponer las denuncias pertinentes ante las autoridades.
Pasividad arbitral
Uno de los puntos más controvertidos de la denuncia pública del Linares señala directamente a los colegiados del encuentro. El club afirma que la violencia se produjo ante la «anuencia del trío arbitral», acusándolos de mantener un «silencio cómplice» que permitió que el clima de hostilidad escalara sin consecuencias inmediatas sobre el terreno de juego.
El colegiado del partido el melillemse Amin El Ouariachi Mohamed, que también arbitra en Tercera Federación, expulsó en el minuto 1 al jugador del Linares Javi Cartas, condicionando de este modo el resto del encuentro. También expulsó por doble amarilla a Aitor. Las tarjetas fueron mostradas en un espacio de tiempo de cinco minutos, según recoge el acta de la Real Federación Andaluza de Fútbol.
Los goles del conjunto melillense se materializaron a partir del minuto 60. En apenas quince minutos, el Rusadir, colista del Grupo XIII de la Liga Nacional, había sentenciado el partido.
Exigencia de responsabilidades federativas
Ante lo ocurrido, el Linares Deportivo ha solicitado formalmente la intervención de las federaciones Andaluza y Melillense. El club exige que se estudie el caso a fondo y se tomen medidas disciplinarias ejemplares para erradicar este tipo de comportamientos de los campos de fútbol.
En el cierre de su comunicado, la entidad reitera su apoyo incondicional a los jóvenes futbolistas y técnicos desplazados, deseando una pronta recuperación a los heridos y respaldando cualquier acción legal individual que los afectados decidan emprender para que estos hechos no queden impunes.