Ni siquiera las inclemencias meteorológicas lograron frenar la protesta del campo. En una imagen de unidad poco habitual, agricultores y ganaderos se movilizaron este jueves en Jaén capital para exigir dignidad, precios justos y una apuesta real por el futuro de la alimentación.
La concentración reunió a cerca de un centenar de vehículos agrícolas y a medio millar de profesionales del sector frente a la Subdelegación del Gobierno. La marcha transcurrió sin incidentes, pero con un mensaje nítido dirigido a Bruselas y a las administraciones nacionales y autonómicas. El campo jiennense avisa de que no aceptará seguir siendo el eslabón débil de la cadena alimentaria ni el peaje silencioso de los acuerdos comerciales internacionales
La movilización, secundada por Asaja, COAG, UPA y Cooperativas Agro-Alimentarias de Jaén, se enmarca en la convocatoria nacional celebrada de forma simultánea en siete de las ocho capitales andaluzas. Solo Sevilla quedó fuera del calendario, obligada a suspender los actos previstos por el temporal.



Mercosur y la amenaza de la competencia desleal
La marcha de tractores y todoterrenos partió desde el campo de La Victoria y el aparcamiento del tranvía hasta confluir en el Paseo de la Estación. El rechazo frontal al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur centró buena parte de las críticas.
El sector denuncia la incertidumbre que genera un pacto que consideran desequilibrado y que, a su juicio, convierte al campo europeo en moneda de cambio sin garantías de reciprocidad ni controles efectivos sobre las importaciones.
Aunque el acuerdo permanece, por ahora, paralizado en el Parlamento Europeo, los convocantes alertan de sus consecuencias a medio plazo, especialmente en producciones estratégicas como el aceite de oliva.
A la presión exterior se suma la inquietud por la futura Política Agraria Común (PAC). Las organizaciones agrarias advierten de que la propuesta actualmente sobre la mesa diluye partidas bajo conceptos genéricos, reduce el presupuesto global y amenaza la singularidad de los fondos destinados al desarrollo rural, un pilar clave para territorios como la provincia de Jaén.

Las voces del sector
Durante la concentración se sucedieron los mensajes de los responsables agrarios. Luis Carlos Valero, presidente de Asaja Jaén, alertó de que “a la Unión Europea se le está olvidando el valor estratégico de la alimentación”, y señaló que Mercosur “ha sido la puntilla” tras la propuesta de recortar hasta un 20 % el presupuesto de la PAC.
Desde COAG, Francisco Elvira negó que el aceite sea el gran beneficiado del acuerdo comercial y advirtió de que “no se puede sacrificar la agricultura europea por vender cuatro litros de aceite”, cuestionando la eficacia de los mecanismos de salvaguarda anunciados.
Jesús Cózar, secretario general de UPA Jaén, puso el foco en la rentabilidad y la carga administrativa. “No nos salen los números. Los costes están disparados y la burocracia ahoga nuestros campos”, subrayó, reclamando que el sector vuelva a ser tratado como estratégico.
Por su parte, José Manuel Espejo, en representación de las cooperativas, alertó de los problemas derivados de las políticas hídricas y reclamó infraestructuras y una gestión del agua “reglada y justa”.
La jornada concluyó con una reivindicación común: menos burocracia, controles reales a las importaciones de terceros países y soluciones efectivas a la falta de mano de obra que lastra al campo jiennense.
La movilización de este jueves no se concibe como un gesto aislado, sino como el inicio de una presión sostenida si las decisiones políticas continúan dando la espalda a quienes sostienen el medio rural.