El exalcalde de Linares, Juan Fernández, ha reaccionado con gratitud ante el paso dado por la actual dirección ejecutiva del PSOE local en favor de su indulto parcial. En unas declaraciones a este periódico, marcadas por la contundencia y el alivio, el que fuera regidor durante casi dos décadas ha valorado este gesto como un acto de justicia necesario.
Para Fernández, la posibilidad de una entrada en prisión representaría un escenario terrible, defendiendo con firmeza que todo el proceso judicial que ha marcado sus últimos años responde en realidad a una maniobra orquestada por «determinadas personas del partido».
La tesis de la confabulación política cobra un peso fundamental en el discurso de Juan Fernández, quien sitúa el origen de sus problemas judiciales en su enfrentamiento directo con la entonces líder regional del socialismo andaluz, Susana Díaz.
Según relata el exalcalde, aquel conflicto nació de su exigencia constante de un mayor compromiso de la Junta de Andalucía con la reindustrialización de Linares, una postura que le granjeó la enemistad de la cúpula del partido en Sevilla y en Jaén.
Fernández no negó haber recibido estas cantidades y así lo declaró ante el tribunal del jurado, pero rechazó que lo hiciera sin el consentimiento del PSOE. “Lo decidieron ellos y lo propusieron ellos. Me lo firmaban y me lo pagaban”, dijo el exregidor socialista, que desde el principio ha venido sosteniendo que había un acuerdo para abonarle mensualmente esa cantidad.
A pesar del dolor que confiesa sentir por el trato recibido en el pasado, Juan Fernández ha querido desvincular las acciones de ciertos dirigentes de la esencia de la formación política en la que militó durante años. En sus palabras, siempre ha sabido distinguir las siglas del partido de las personas que lo dirigen en cada momento, subrayando que la historia del PSOE es sinónimo de lucha por la libertad y la democracia, a pesar de considerar que en su caso concreto se ha cometido un juicio estrictamente político. Este matiz refuerza su agradecimiento hacia la actual ejecutiva linarense, a la que reconoce la valentía de rectificar el rumbo previo.
Se siente respaldado por la ciudad
El que fuera alcalde socialista de Linares desde 1999 a 2018 insiste en que la petición de indulto no nace únicamente de una voluntad individual, sino que cuenta con el respaldo de una parte importante de la sociedad civil de la ciudad. Desde su punto de vista, es un indulto que pide el pueblo, lo que otorga a la medida de gracia una legitimidad social que trasciende lo jurídico.
La decisión del PSOE de Linares sirve, en su opinión, para reparar en parte el enorme daño personal e institucional sufrido durante este largo proceso. Aunque reconoce que el mal ya está hecho y las cicatrices permanecen, Fernández sentencia que más vale tarde que nunca en este camino hacia la rehabilitación de su figura pública.
Este posicionamiento de la actual dirección socialista de Linares, que será analizado en la asamblea del próximo 26 de febrero, supone un cambio de paradigma en la relación del partido con su antiguo líder. Juan Fernández recibe este apoyo como un bálsamo frente a la adversidad, confiando en que el reconocimiento de la injusticia política que denuncia sirva para cerrar una de las etapas más convulsas de la historia municipal reciente.
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