Este miércoles han comenzado las obras para levantar el adoquinado del centro de Linares. Una potente retroexcavadora despeina desde primeras horas de la mañana la calzada para comenzar con el asfaltado el viernes. Ya han levantado los adoquines de parte del tramo que va desde Las Ocho Puertas al cruce de Isaac Peral con Argüelles. Está previsto que culmine toda la operación hasta calle La Virgen este jueves.
Las frecuentes quejas de viandantes y conductores han llevado al Ayuntamiento a tomar la decisión de eliminar el adoquinado del centro solo dos años después se su colocación en el marco del proyecto de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).
A las molestias que estaba causando este pavimento empedrado, tanto por el traqueteo al que daban lugar estos ladrillos de piedra como el riesgo que representaban las piezas sueltas, se le unen las dificultades de mantenimiento, por lo que el equipo de Gobierno ha optado por su eliminación. El objetivo ahora es cambiar de forma definitiva un pavimento por otro para mejorar el tránsito de personas y vehículos.
Las labores de mejora del firme se prolongarán hasta el viernes 20 de febrero, periodo durante el cual el acceso permanecerá completamente restringido a la circulación de vehículos. Ante esta afectación en el corazón de la ciudad, la Policía Local recomienda a los conductores planificar sus desplazamientos con antelación y utilizar las vías alternativas que han sido debidamente señalizadas para facilitar la movilidad.
Con todo, el centro de Linares volverá a su situación original solo dos años después de que se acometiera toda su reforma dentro de la implantación de la Zona de Bajas Emisiones, obligatoria para las ciudades mayores de 50.000 habitantes, con el propósito de reducir la circulación de vehículos y así poder mejorar la calidad del aire.
Quedará de esa importante adecuación el mobiliario urbano y las farolas, así como unos acerados más anchos para hacer más accesible este céntrico espacio, de tal manera que se limite y reduzca la circulación de coches, conectando dos calles peatonales como son Joaquín Ruano (Nueva) y La Virgen.




Fotos: Javier Esturillo
Creo que el equipo de gobierno, supuestamente sabía que esto podría pasar, porque quizás la empresa constructora terminó la obra y el Ayuntamiento la recepciono, por este motivo la empresa constructora no se hace cargo con los gastos de la nueva remodelacion después de dos años. Lamentable y decepcionante.
Si yo fuera empresa constructora, tampoco me haría cargo, puesto que, como han comentado anteriormente, esa remodelación no estaba pensada para el tránsito constante de vehículos, por eso se llama ZBE.
Me parece una aberración y un gasto innecesario, ya que, como bien habéis publicado era zona de bajas emisiones, que nunca se ha cumplido, por lo que el tránsito constante de vehículos, que no se tenía previsto, ha sido el principal causante de ese deterioro.
Hace falta mejorar la gestión de los técnicos del Ayuntamiento, a los que los políticos y los votos deben de ser ajenos para la toma de decisiones. Mientras eso no ocurra, seguiremos siendo el mismo pueblo de siempre.
Vergüenza