El Linares llegará al clásico frente al Real Jaén con una inyección de confianza tras una victoria trabajada y de carácter ante el Atlético Malagueño (1-2). El conjunto azulillo supo reponerse a la adversidad, mostró personalidad en los momentos clave y sumó tres puntos que refuerzan la moral justo en la antesala de la semana más especial del calendario. Un triunfo que no solo aporta en la tabla, sino que activa el ánimo y la ambición de cara al duelo más esperado.
Reacción con firmeza
El partido comenzó con el Malagueño tratando de asentarse sobre el césped, aunque las ocasiones más claras empezaron a caer del lado visitante. Sin embargo, en una acción aislada, Seidu sorprendió con un potente disparo desde el costado izquierdo que golpeó el poste antes de colarse en la portería, adelantando a los locales.
Lejos de venirse abajo, el Linares mantuvo la calma y siguió insistiendo. La presión alta dio sus frutos en el minuto 30, cuando una acción ofensiva forzó un penalti claro tras desajustar a la zaga malagueña. Jack Harper asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima con seguridad para devolver la igualdad al marcador. El empate hizo justicia al empuje visitante y dio alas a un Linares que terminó la primera parte con mejores sensaciones.



El empuje azulillo tuvo premio tras el descanso
En la segunda mitad, el Linares mantuvo la iniciativa y continuó generando peligro. El guardameta local, Céspedes, evitó el segundo tanto con una brillante intervención en un mano a mano que pudo cambiar el rumbo del partido antes de tiempo. El dominio territorial y las llegadas visitantes eran cada vez más constantes.
El premio a la insistencia llegó mediado el segundo tiempo. Tras un centro al área, el balón quedó vivo después de varios rebotes y Talaverón, el más atento dentro del área, empujó el esférico prácticamente sobre la línea para culminar la remontada. Una acción de fe y perseverancia que reflejó la ambición del conjunto azulillo.
Con el 1-2 en el marcador, el Linares supo gestionar la ventaja con oficio. Cerró espacios, mantuvo el orden defensivo y minimizó los intentos finales del Malagueño, que apenas logró inquietar con claridad la portería visitante en el tramo decisivo.
Dinámica positiva
Tres puntos que refuerzan la dinámica positiva del Linares y que confirman la capacidad del equipo para competir, reaccionar y golpear en los momentos clave del encuentro. Además, el éxito en el campo del Malagueño, sumado a los resultados obtenidos por los equipos que luchan por evitar el ascenso, permite al conjunto de Miguel de la Fuente alejarse de la zona de peligro para instalarse en la mitad de la tabla, con 34 puntos, dos por encima del ply-out, con un partido menos que debe disputar frente a La Unión Atlético el próximo 11 de marzo a las cuatro de la tarde.
Fotos: Málaga CF