En la campaña municipal de 2023, la candidata a la Alcaldía del Partido Popular, Auxi del Olmo, asoció una buena parte de su discurso a la remodelación del Municipal de Linarejos. Era uno de los proyectos estrella de su programa. Sabía que en la piedra del vetusto campo se sentaban potenciales electores que, independientemente de la ideología, soñaban desde hacía mucho tiempo con un nuevo estadio. Ya lo dijo el escritor y cineasta italiano Pier Paolo Pasolini: «El fútbol mueve multitudes porque es la última representación sagrada de nuestro tiempo».
Del Olmo lo tenía en bandeja: el dinero público de la Junta de Andalucía para financiar las obras ya ingresado, una directiva en sintonía y las redes sociales que funcionaban como amplificador o caja de resonancia en detrimento de su principal oponente, el socialista Javier Perales, quien sufrió un acoso y derribo constante durante los escasos once meses que gobernó la ciudad.
Incluso, en un hecho inédito y sin precedentes, directivos del Linares, que, posteriormente, fueron en la lista de la popular, no dudaron en sumarse a las movilizaciones contra la moción de censura al entonces alcalde de Ciudadanos, Raúl Caro-Accino. Tal fue la utilización política del club que se les veía hasta portar pancartas rechazando una herramienta democrática para el cambio de poder en una Administración pública.

El presidente, Jesús Medina, siempre en la sombra, se sentía cómodo ante tal escenario. El equipo luchaba por meterse en la promoción de ascenso a Segunda División, la afición había disfrutado de una Copa del Rey de ensueño, que culminó con la visita del FC Barcelona a Linarejos, y en mayo de 2023 el Partido Popular recuperaba la Alcaldía. Qué más podía pedir.
Sin embargo, de puertas para adentro las cosas no marchaban tan bien, puesto que las cuentas empezaban a no cuadrar. Medina achacaba todos los males económicos del club a la pandemia y a que Primera Federación era una categoría deficitaria, por lo que empezó a macerar la idea de transformar el club en Sociedad Anónima Deportiva.
Los socios aprobaron en noviembre de 2021 el inicio del proceso que ratificaron solo cuatro meses después en una asamblea extraordinaria. Ya en esa reunión se informó de que el club arrastraba una deuda de temporadas anteriores por valor de más de 200.000 euros, cantidad que se fue incrementando hasta los 750.000 euros que cubrieron el capital social, pero también pagaron el pasivo acumulado por la pésima gestión del mandatario.
Entre tanto, el proceso de transformación en SAD empezó torcido, y ya se sabe que los malos inicios suelen anticipar malos finales. En abril de 2023, el Consejo Superior de Deportes (CSD) frenó parte del procedimiento y obligó al club reconfigurar sus propósitos debido «al incumplimiento de un accionista por incurrir en prohibición de adquisición de acciones al tener intereses con otro club”, anunció la entidad azulilla en un comunicado.
A esas alturas, poco se sabía de Miguel Hoyo, empresario linarense y administrador de Pop Hellanes SL, que, a la postre, se convirtió en una de las figuras clave del proceso de conversión del Linares en Sociedad Anónima Deportiva.

Su sociedad emergió como el principal inversor en la fase inicial de suscripción de capital, llegando a alcanzar en torno al 73% del capital social, equivalente a unos 550.000 euros, lo que le situaba como accionista mayoritario del club en ese momento del procedimiento.
El conflicto surge cuando, ya avanzado el proceso de suscripción, el club decide reducir la participación de Pop Hellanes y devolver parte de la inversión realizada, dejando su porcentaje final en torno al 18% del capital social. Esta modificación fue interpretada por la empresa de Hoyo como una alteración unilateral de las condiciones inicialmente acordadas en la suscripción de acciones.
A partir de ahí se abrió una batalla judicial en la que Pop Hellanes impugna la propia transformación del Linares en SAD, alegando irregularidades en el reparto accionarial. En distintas resoluciones, los tribunales mercantiles de Jaén han llegado a dar la razón a la tesis defendida por Hoyo, al considerar que existía un compromiso válido de suscripción de capital que debía ser respetado en los términos inicialmente pactados.
En este contexto, el conflicto entró en una fase de distensión tras meses de litigios y recursos. Las partes se habían propuesto abrir una vía de entendimiento que finalmente ha saltado por los aires este misma semana. Las empresas cordobesas y madrileñas, representadas por Gabriel Raya Seco (Rayan Capital, S.L.), D. David Valle Fernández (Siroco Group), D. Ignacio Sánchez-Moreno (Nasher Asesoramiento, S.L.) y D. David Martínez Almansa (DMA Capital Spain, S.L.), todas ellos avaladas por Medina, están dispuestas a marcharse y acatar la sentencia, siempre y cuando Pop Hellanes ponga encina de la mesa de 400.000 euros.
Conscientes de que el recurso contra Hoyo no tiene recorrido, ahora buscan una salida, pero sin que sus intereses económicos se vean especialmente mermados en una «categoría profundamente inflacionada y deficitaria». Curiosamente, categoría en la que se encuentra el Linares por la nefasta y pésima gestión deportiva de Jesús Medina.
Miguel Hoyo, que esta dispuesto a asumir el riesgo patrimonial que conlleva hacerse cargo de la institución, tenía previsto ofrecer una rueda de prensa este lunes en la Peña Los Críticos, pero, por motivos de agenda, ha pospuesto para el martes. Ese día la afición sabrá realmente de Hoyo va de farol o realmente pone por delante su sentimiento azulillo.
Sea como fuere. lejanos se antojan los tiempos de gloria del equipo azulillo, que tanto han disfrutado Del Olmo y los aficionados. Éxitos pretéritos contrastan con las penurias actuales.
Mientras el cobardíta saca brillo a un sillón en Santana que lo mismo no ocupa nunca y donde no le pedirán más titulos que el que ya posee como muñidor de todos los negocietes de la ciudad, la Sra Marquesa, para sus fieles, tendrá que salir a dar las explicaciones que alguien le habrá escrito, sobre un charco putrefacto en el que han convertido al fútbol linarense. El fútbol en Linares ha sido éxito o al menos, de lo que no hemos tenido que avergonzarnos los aficionados cuando ha estado alejado de tejemanejes y de estos hemos tenido varios ejemplos que terminaron como todos sabemos. Sra, lo mismo con un estadio a medias y con una procesión magna, o magna procesión, no le llega, mientras que alguno se reirá con risa de hiena en su cubil.