El escudo apareció proyectado sobre la pantalla mientras el mensaje se repetía una y otra vez durante la presentación. En medio de la incertidumbre institucional que envuelve al club desde hace meses, el Linares lanzó este miércoles un llamamiento directo a su afición.
La nueva campaña de abonados para la temporada 2025-26 llevará por lema ‘ADN 23700’, una referencia al código postal de la ciudad y al sentimiento de pertenencia que la entidad busca convertir en su principal sostén en un contexto especialmente complejo.
La campaña llega en pleno bloqueo accionarial, una situación que mantiene al club en una posición de fragilidad y condiciona buena parte de su futuro inmediato.
Con ese escenario de fondo, la entidad azulilla ha optado por dirigir su mensaje hacia la grada, consciente de que el respaldo social puede convertirse en una herramienta decisiva para garantizar la estabilidad económica de los próximos meses.
El presidente del club, Javier Vallejo, no ocultó esa realidad durante el acto de presentación. El máximo dirigente reconoció que la campaña ha sido diseñada pensando en el aficionado y lanzó una petición explícita de apoyo. «Necesitamos de la masa social para que entre liquidez al club y podamos funcionar con total corrección”, afirmó.
Más allá de las cifras, el club quiso construir un relato basado en la identidad. La responsable de Comunicación y Marketing, Tania Casas, explicó que el lema elegido pretende situar al Linares por encima de las personas que circunstancialmente ocupan los órganos de gestión. «No importa quién esté al frente ni quién dirija el club. Lo importante es el escudo. El Linares forma parte del ADN de muchas personas y eso no cambia por ganar, perder o atravesar momentos difíciles», señaló.
Mismos pecios, pero con dos días de apoyo al club
La entidad mantendrá los mismos precios de la pasada temporada, una decisión orientada a facilitar la renovación de los abonados en un contexto económico que tampoco resulta sencillo para muchas familias. El periodo de renovaciones permanecerá abierto desde el 25 de junio hasta el 31 de julio, mientras que posteriormente se habilitará una fase para cambios de asiento.
Los precios de renovación para adultos serán de 90 euros en Grada Animación, 115 euros en Preferencia, 145 euros en Tribuna Baja y 185 euros en Tribuna Alta. En la modalidad joven, los importes quedan fijados en 65, 80, 100 y 130 euros, respectivamente.
En el caso de las nuevas altas, únicamente estarán disponibles localidades en Tribuna Baja y Tribuna Alta, con precios de 185 y 235 euros para adultos, y de 130 y 165 euros para jóvenes. El abono infantil continuará costando 15 euros, manteniendo la antigüedad y la localidad asignada en el estadio.
Como novedades, el club conservará la posibilidad de fraccionar el pago de los abonos e implantará una tarjeta monedero destinada a determinados encuentros de alta demanda, una herramienta con la que pretende agilizar la gestión de accesos y servicios en jornadas señaladas. Asimismo, habrá dos jornadas de apoyo al club, en el que los abonados deberán pasar por taquilla.
Mientras tanto, la planificación deportiva sigue su curso. La dirección deportiva continúa avanzando en la configuración de la plantilla y Cristian Sanz se perfila como una de las piezas importantes sobre las que debe asentarse el nuevo proyecto azulillo. También se negocia la renovación del entrenador Miguel de la Fuente.
Sin embargo, el mensaje que el Linares quiso transmitir este miércoles fue mucho más allá del fútbol. En una etapa marcada por la incertidumbre institucional y las dificultades económicas, la entidad busca refugiarse en aquello que considera inalterable: el vínculo emocional con una afición que, una vez más, vuelve a ser llamada a sostener el club cuando más lo necesita.
