El Ayuntamiento de Linares ha emprendido las obras de remodelación integral de Plaza San Juan Bosco, situada entre las avenidas de San Sebastián y María Auxiliadora, con el objetivo de acabar con los problemas de filtraciones en el aparcamiento San Agustín y modernizar un enclave muy frecuentado por los vecinos. El plazo de ejecución de cinco meses, por lo que la previsión municipal es que los trabajos concluyan antes de que termine el año.
La intervención ha comenzado en el lateral de la plaza con el fin de que esté lista para el comienzo del curso escolar, de modo que no genere problemas en la entrada y salida de alumnos del centro educativo San Agustín.
El concejal de Obras, Michel Rentero, subraya la trascendencia de una actuación que considera necesaria por el estado en el que se encontraba la plaza. «Con esta importante actuación, respondemos a una demanda de los ciudadanos y, además, podremos disfrutar de un lugar de esparcimiento digno y moderno, tal y como se merece nuestra ciudad», afirma en declaraciones a El Nuevo Observador.
Proyecto de envergadura
La reforma, financiada por la Diputación Provincial de Jaén a través del Plan Provincial de Obras y Servicios, va mucho más allá de un lavado de cara. El proyecto nace para solucionar las continuas filtraciones de agua que afectan tanto a las jardineras perimetrales como a la fuente central y que, desde hace tiempo, provocan daños en la estructura del aparcamiento público situado bajo la plaza.
Para poner fin a este problema será necesario desmontar buena parte de los elementos existentes. Se demolerán muretes, albardillas y la actual fuente ornamental, que será reconstruida prácticamente desde cero. Solo se conservará el cuarto de máquinas, mientras que el resto dará paso a un único vaso central equipado con un sistema de impermeabilización de nueva generación y una instalación hidráulica completamente renovada.
Precisamente, la impermeabilización constituye el eje principal de la inversión. Más del 30% del presupuesto se destina a la ejecución de nuevas láminas impermeables, sumideros y una red de evacuación de aguas diseñada para impedir que vuelvan a producirse filtraciones hacia el estacionamiento subterráneo.
Cambios en la vegetación
La remodelación también supondrá una transformación del paisaje urbano de la plaza. La vegetación actual desaparecerá para permitir la reconstrucción de los arriates desde su base. Las dos palmeras existentes serán trasplantadas unos metros dentro del propio entorno, mientras que el resto del arbolado será retirado al haber contribuido, con el crecimiento de sus raíces, a los problemas estructurales detectados sobre la cubierta del aparcamiento.
En su lugar se plantarán nuevas especies en zonas donde no comprometan la infraestructura subterránea. Las jardineras se rediseñarán con arbustos y composiciones vegetales de menor consumo hídrico, una decisión alineada con las actuales políticas de ahorro de agua.
Otra de las novedades será la sustitución del césped natural por césped artificial de alta calidad, una medida que permitirá reducir tanto el gasto de agua como los costes de mantenimiento de este espacio público.
Más espacio para el peatón
El proyecto también introduce mejoras importantes en materia de accesibilidad. El acerado de la avenida de San Sebastián aumentará su anchura, pasando de los actuales 1,5 metros a 2,5 metros, lo que facilitará el tránsito peatonal y permitirá incorporar nuevo arbolado para generar zonas de sombra.
La actuación incluye además la renovación completa del pavimento, la sustitución de escaleras y barandillas deterioradas y la reorganización del conjunto de la plaza para adaptarla a la normativa vigente. El nuevo diseño incorporará mobiliario urbano actualizado y espacios más cómodos para el descanso y la convivencia.
Una fuente completamente nueva
Uno de los elementos más visibles de la transformación será la nueva fuente ornamental. El diseño contempla un sistema de chorros de agua, equipos de depuración modernizados e iluminación LED programable, con la intención de convertir este elemento en uno de los principales atractivos de la plaza durante las horas nocturnas.
Con esta actuación, el Ayuntamiento pretende resolver unas deficiencias que se han prolongado durante años y recuperar un espacio estratégico del centro de Linares, combinando la solución de los problemas constructivos con una imagen más moderna, accesible y sostenible para el disfrute de los ciudadanos.