La Real Academia Española (RAE) ha incorporado el término aove, correspondiente a aceite de oliva virgen extra, al Diccionario de la lengua española. La decisión culmina una reivindicación iniciada hace diez años por el Consejo Económico y Social (CES) de la provincia de Jaén y la Universidad de Jaén (UJA), que solicitaron a la institución académica una revisión de las definiciones relacionadas con el aceite de oliva y sus distintas categorías.
Para el presidente del CES provincial, Manuel Parras Rosa, la incorporación supone el reconocimiento de una denominación que llevaba tiempo asentada en el lenguaje del sector oleícola y que había extendido su uso al conjunto de la sociedad. «Ahora es un término que, ya desde hace tiempo, se viene utilizando para identificar el aceite de oliva virgen extra, no solamente en el sector, sino por parte de toda la sociedad», ha explicado a Europa Press.
La iniciativa se remonta a 2016, cuando el CES y la UJA remitieron un escrito a la RAE para advertir de las imprecisiones que, a su juicio, contenía el diccionario en las definiciones del aceite de oliva. Entre ellas figuraba la descripción del producto como un líquido graso de color verde amarillento obtenido mediante el prensado de las aceitunas, así como la referencia al aceite virgen como aquel que se obtenía por primera presión en frío.
Aunque la Academia introdujo posteriormente algunas modificaciones, las instituciones jiennenses mantuvieron su petición para que el término aove tuviera entrada propia. Parras considera que este reconocimiento ayudará también a distinguir mejor las diferentes categorías comerciales, cuya terminología puede generar confusión entre los consumidores.
La calidad y la lucha contra el fraude
La incorporación al diccionario ha sido recibida también como un reconocimiento a la trayectoria del sector oleícola. El secretario general de COAG-Jaén, Francisco Elvira, ha vinculado este avance con la defensa de la calidad del producto y la necesidad de evitar prácticas fraudulentas que puedan perjudicar tanto a los agricultores como a quienes compran aceite de oliva.
«Siempre estamos peleándonos por la calidad de nuestro producto, porque no nos vendan gato por liebre tanto a agricultores como a consumidores, por evitar el fraude en los alimentos», ha afirmado. Elvira ha valorado que el reconocimiento lingüístico permita dar visibilidad a una denominación que identifica al aceite de oliva virgen extra y a sus características diferenciales.
Desde UPA-Jaén, su secretario general, Jesús Cózar, ha situado el siguiente reto en el conocimiento que tiene el consumidor sobre las distintas variedades de aceite. A su juicio, la incorporación de aove debe acompañarse de campañas de promoción e información que permitan explicar qué identifica esta categoría y cuáles son sus propiedades.
«Lo que pedimos también es que se acompañe de medidas de promoción, de información hacia el consumidor», ha señalado Cózar, quien ha defendido una mayor labor de concienciación sobre el aceite de oliva virgen extra, al que ha definido como el de máxima calidad y el que reúne mayores cualidades y propiedades para la salud.
Un reconocimiento institucional
El presidente de la Diputación de Jaén, Juan Latorre, ha destacado la incorporación del término como un logro impulsado por el CES provincial y ha recordado el trabajo desarrollado junto a la Universidad de Jaén desde 2016. Según ha señalado, las gestiones comenzaron al considerar que las definiciones académicas no recogían adecuadamente las distintas calidades del aceite de oliva.
Latorre ha valorado que la presencia de aove en el diccionario supone un reconocimiento lingüístico a la excelencia de uno de los principales productos de la provincia. El CES, órgano consultivo adscrito a la Diputación, ha mantenido durante esta década la reivindicación para que la denominación tuviera el reconocimiento académico solicitado.
Las novedades del diccionario
La incorporación de aove figura entre las novedades de la vigésimo cuarta edición del Diccionario de la lengua española, presentada en la sede madrileña de la RAE. La obra, editada por Espasa, consta de dos volúmenes y 3.606 páginas, con 99.990 artículos y cerca de 209.000 acepciones.
Esta edición, la primera confeccionada a partir del formato digital para su posterior publicación en papel, incluye nuevas voces relacionadas con la tecnología, las redes sociales, la gastronomía, el medioambiente y los cambios sociales. Su publicación coincide con el tercer centenario de la aparición del primer volumen del Diccionario de autoridades, en 1726.