El Ayuntamiento de Linares manifiesta su «total apoyo» al arquitecto municipal, Rafael Rascón, que ha sido citado a declarar como investigado por un presunto delito de coacciones a raíz de la querella interpuesta por el que fuera jefe de obras de la planta de Desay SV en Santana, Antonio Salvador.
En declaraciones a este periódico, la Administración local «no comparte en absoluto las acusaciones» y pone en valor los «muchísimos años trabajando para el Consistorio» del funcionario.
Del mismo modo, destaca «su implicación en obras tan importantes para el desarrollo de la ciudad, como las que se están ejecutando en el Parque Empresarial Santana o en el Estadio de Linarejos». «Creemos que este empleado público ha sido siempre reconocido por su honestidad y su capacidad de trabajo», remata el Ayuntamiento a este medio.
Cabe recordar que Rascón ha sido citado a declarar en calidad de investigado por la Sección y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 5 de la ciudad minera el próximo 9 de diciembre.
El conflicto de la denuncia gira en torno a la contratación de Salvador Valero por la empresa encargada de construir la nave industrial de la multinacional china en la parcela C del recinto. Según el cuerpo de la querella, el arquitecto municipal, «de forma personal y directa», generó un «ambiente de trabajo hostil, dificultando la labor que tenía encomendada» el denunciante hasta tal punto de «despreciarlo como técnico» con el fin de hacer todo lo posible por «incomodarlo, malmetiendo con el resto de los miembros de la dirección facultativa».
Ante estos hechos, Salvador presentó una querella que fue admitida a trámite y se abrieron diligencias previas por la jueza instructora, que se basa en el artículo 277 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, de acuerdo con el auto de citación al que ha tenido acceso este periódico.
Conociéndolo, dudo yo que el arquitecto haya obrado de esa forma. Es una persona educada, respetuosa, amante de su profesión y con un saber estar y educación fuera de lo común