Hace 25 años, un grupo de corredores y aficionados al atletismo de Linares decidió que aquella pasión compartida merecía algo más. Se juntaron, pusieron en marcha un club y lo llamaron Juventud Linares. Entre quienes estuvieron detrás de aquel comienzo estaba Isabel Bausán, una de las mejores atletas que ha dado la ciudad.
No tenían grandes medios. Tampoco una pista perfecta. Les sobraban, eso sí, ganas de correr y la convicción de que el atletismo podía seguir creciendo en Linares.
Un cuarto de siglo después, el Club Atletismo Juventud Linares sigue ahí. Y basta con echar un vistazo a sus estanterías para entender lo que ha ocurrido durante todo este tiempo. Trofeos, medallas y recuerdos de campeonatos de Andalucía y de numerosas carreras cuentan una parte de la historia. La otra está en los atletas que pasaron por el club y encontraron allí un lugar donde empezar, aprender y, en muchos casos, descubrir hasta dónde podían llegar.


El camino no ha sido sencillo. La entidad ha tenido que trabajar durante años con las limitaciones propias de un club modesto y con una pista de atletismo que tampoco siempre ha puesto las cosas fáciles. Pero ha conseguido algo que quizá tenga más valor que cualquier trofeo: mantener una cantera.
Niños y niñas que llegan siendo muy pequeños, se calzan las zapatillas y empiezan a familiarizarse con las carreras, los saltos y los lanzamientos. Algunos acabarán compitiendo a un nivel importante. Otros simplemente encontrarán en el atletismo una manera de hacer deporte, conocer amigos y aprender que las cosas cuestan, que hay días mejores y peores y que también se gana cuando uno mejora un poco respecto al día anterior.
Este martes comienza una temporada especial para Juventud Linares. No será una más. El club cumple 25 años y lo hace con la misma idea con la que nació: seguir formando atletas en la ciudad.
Una historia marcada por la cantera
Detrás de ese cuarto de siglo hay muchas horas de entrenamiento, viajes, competiciones, madrugones y tardes en la pista. También personas que han dedicado buena parte de su tiempo al club sin demasiado ruido. Directivos, entrenadores, monitores y familias que han sostenido una estructura que, con sus carencias, ha seguido dando oportunidades a varias generaciones de atletas.
El atletismo tiene además una particularidad. No siempre concede resultados inmediatos. Aquí toca repetir, insistir, corregir y volver a intentarlo. Quizá por eso quienes permanecen terminan entendiendo que correr no consiste únicamente en llegar antes que los demás.
Juventud Linares quiere que esa enseñanza siga empezando desde abajo. La nueva temporada arranca este martes, 15 de septiembre, a las cinco de la tarde en la pista de atletismo Mariano La Paz, con grupos adaptados a las distintas edades y niveles.


Más allá del atletismo
La propuesta va mucho más allá de enseñar a correr. El entrenamiento busca trabajar la coordinación, la velocidad y la resistencia, pero también incorporar hábitos saludables y valores que acompañan al deporte desde las primeras edades: esfuerzo, disciplina, respeto y compañerismo.
Son palabras sencillas. En un club que lleva 25 años viendo crecer a niños y niñas, seguramente también son palabras bastante conocidas.
Ahora empieza otro curso. Habrá nuevas caras, nuevas carreras y seguramente nuevas medallas. Pero, sobre todo, volverán a llenarse de zapatillas las tardes de la pista Mariano La Paz. Y eso, para un club que nació hace un cuarto de siglo con poco más que la ilusión de un grupo de aficionados, ya dice bastante.
Juventud Linares cumple 25 años. Y quiere celebrarlos haciendo lo que lleva haciendo desde el principio: enseñar a correr a los más pequeños y ayudarles a descubrir todo lo que puede haber detrás de una pista de atletismo.
Fotos: Club Atletismo Juventud Linares