El Linares sigue dando forma a la plantilla con la que afrontará la temporada 2026/27. El club azulillo ha anunciado la incorporación del lateral derecho Iker Pérez Rodríguez, un futbolista joven, pero con una trayectoria que ya supera los 160 partidos oficiales en competiciones nacionales y que aterriza en Linarejos con el respaldo de un técnico que lo conoce bien: Miguel de la Fuente.
El defensa vallisoletano, de 23 años, se convierte en el cuarto fichaje del verano tras las llegadas del delantero Gio Navarro, procedente de la SD Ejea, Canito, desde el Atlético Astorga, Javi Sola, incorporado desde la UD Melilla, y Miquel Llabrés, que recaló en el conjunto azulillo procedente del CE Andratx.
Iker Pérez llega desde la Gimnástica Segoviana, donde la pasada campaña fue una pieza importante en el Grupo I de Segunda Federación. Disputó 28 encuentros, 23 de ellos como titular, acumulando 2.042 minutos y consolidándose como un futbolista de confianza en el costado derecho de la defensa.
Su incorporación cuenta, además, con el aval de Miguel de la Fuente, que ya coincidió con él durante su etapa en la cantera del Real Valladolid. Ese conocimiento previo ha sido un factor determinante para que el entrenador apostara por un jugador cuyo crecimiento ha seguido de cerca desde sus primeros pasos en el fútbol de formación.
La carrera de Iker Pérez comenzó precisamente en las categorías inferiores del conjunto pucelano, donde permaneció entre las temporadas 2018/19 y 2021/22 formando parte del Juvenil A. Posteriormente dio el salto al Real Valladolid Promesas, aunque esa misma campaña también defendió la camiseta del Palencia Cristo Atlético antes de regresar al filial blanquivioleta. El pasado curso puso rumbo a la Gimnástica Segoviana tras una etapa en el Recreativo Granada, continuando así un recorrido que le ha permitido acumular experiencia en diferentes escenarios del fútbol nacional.
Sobre el terreno de juego destaca por su capacidad para recorrer toda la banda derecha. Es un lateral con velocidad, profundidad y facilidad para incorporarse al ataque, cualidades que complementa con solidez defensiva, intensidad en la presión y competitividad en los duelos individuales. Su llegada también ofrece al equipo una mayor capacidad para generar peligro desde los centros laterales sin descuidar el equilibrio defensivo.
Con este movimiento, el Linares mantiene la línea marcada desde el inicio del mercado estival: incorporar futbolistas con margen de crecimiento, pero con un bagaje competitivo suficiente para ofrecer rendimiento desde el primer día. La dirección deportiva continúa avanzando en la construcción de una plantilla diseñada para competir con garantías en una temporada en la que el objetivo pasa por consolidar un proyecto sólido desde las primeras jornadas.