El escenario onírico de Sierra Morena se puede vivir de manera más íntima en las burbujas de Desde mi cielo, el complejo hotelero impulsado por Alfredo García Marchante en Baños de la Encina. No falta un minibar completo en su propuesta, ni el desayuno en la cama tras una noche de conexión total con el paisaje.
Su diseño transparente, que permite dormir bajo el cielo estrellado, es el reclamo para catapultar a esta modalidad de alojamiento en plena naturaleza. La experiencia de dormir en estas células se puede combinar con paseos por la campiña y otras sugerencias de ocio en un lugar privilegiado.
Alfredo García, protésico dental de profesión, quedó cautivado por este tipo de estructuras esféricas nada más verlas de camino a Teruel. En principio, pensó en comprar una pequeña para uso personal, dada su pasión por el campo, el toro bravo y la caza. Sin embargo, mientras cavilaba, se le encendió la bombilla y estudió la posibilidad de crear un resort con pompas transparentes en la finca que posee su familia en el carretera que conduce a la ermita de la Virgen de la Encina, patrona del pueblo, denominada Casería de El Lentisco.


Tras madurar la idea y comentársela a su entorno más cercano, decidió lanzar el proyecto. Este miércoles fue su puesta de largo con la presencia del alcalde, Antonio las Heras, y del diputado provincial de Promoción y Turismo, Francisco Javier Lozano, así como una amplia representación de la sociedad de la localidad.
Desde mi cielo consta de tres burbujas, una de ellas premium, en las que se aprovecha al máximo el volumen interior. En un momento como el actual, en el que se busca el contacto con la naturaleza y huir de las aglomeraciones, este negocio ofrece una alternativa única en la provincia.
Con el glamour y la excelencia de un hotel de lujo, el objetivo es brindar al huésped una experiencia de inmersión total en la naturaleza, permitiendo observar el cielo nocturno, disfrutar de la tranquilidad y el paisaje circundante desde la comodidad de la cama.





«Baños de la Encina vuelve a situarse a la vanguardia del sector con esta iniciativa empresarial. Desde el primer momento, el Ayuntamiento ha trabajado para que fuera una realidad. Nos sentimos muy orgullosos de que los bañuscos apuesten por su pueblo», destaca Antonio las Heras.
En unos días, el establecimiento abrirá el periodo de reservas. De momento, el teléfono de Alfredo García no para de sonar, porque quién se resiste a compartir una noche especial bajo la luna y las estrellas, en medio de una sabana próxima a uno de los pueblos más bonitos de España.