El fraude eléctrico se ha convertido en un problema que va mucho más allá del enganche ilegal a la red. En la provincia de Jaén, Endesa ha abierto 1.283 expedientes por fraude durante los seis primeros meses del año, una media de siete al día. Detrás de estas cifras hay también una presión creciente sobre unas infraestructuras que, en determinadas zonas, tienen que hacer frente a consumos muy por encima de los previstos.
Los expedientes detectados entre enero y junio representan una defraudación de ocho millones de kilovatios hora, una cantidad equivalente al consumo energético medio mensual de unos 27.500 hogares. El impacto no se limita, por tanto, a la energía que deja de facturarse. La saturación de las redes provoca interrupciones y problemas en el suministro que terminan afectando al conjunto de los vecinos.
La situación adquiere una dimensión especialmente preocupante cuando detrás de los enganches se encuentran plantaciones de marihuana de cultivo interior. Endesa ha identificado nueve expedientes vinculados a esta actividad en la provincia durante el primer semestre. Estos cultivos habrían supuesto la defraudación de 1,2 millones de kilovatios hora, alrededor del 14 por ciento de toda la energía defraudada en Jaén.
El problema está en la enorme demanda energética de estas instalaciones. Una sola plantación de marihuana indoor puede llegar a consumir lo mismo que unas 80 viviendas funcionando de manera simultánea durante las 24 horas del día. Sistemas de iluminación, ventilación, climatización y otros equipos permanecen activos de forma continua, generando una demanda que puede acercarse a la de un polígono industrial.
Las redes eléctricas de las zonas residenciales no están diseñadas para soportar ese nivel de consumo. Cuando varias plantaciones se concentran en un mismo entorno, la consecuencia es la saturación de los centros de transformación y de las líneas, con el consiguiente riesgo para las instalaciones y para las personas que viven en sus proximidades.
La intervención policial cambia el consumo de la red
La relación entre las plantaciones y la saturación eléctrica queda reflejada también en las actuaciones desarrolladas junto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Endesa acompaña a los agentes en determinadas operaciones contra el fraude y los cultivos ilegales para facilitar la intervención sobre las instalaciones eléctricas.
Una de estas operaciones desarrolladas en Andalucía permitió desmantelar 40 plantaciones de marihuana, intervenir más de 5.000 plantas y realizar 30 cortes de suministro por enganches ilegales. Los registros de consumo de la red muestran en estos casos una caída muy pronunciada de la demanda en el momento en el que se produce la intervención policial.
Cuando las plantaciones son desmanteladas, la presión sobre la red disminuye y con ella los problemas derivados de la saturación. Endesa asegura que, en algunas zonas especialmente afectadas por el fraude masivo, ha tenido que llegar a triplicar la potencia disponible para mantener el suministro.
El problema reaparece cuando se actúa sobre los enganches, pero no se elimina el origen del consumo extraordinario. Los datos de un centro de transformación situado en una zona afectada por fraude masivo asociado a cultivos de marihuana muestran precisamente ese comportamiento. Tras una intervención se produce una caída brusca de la demanda, pero el consumo se recupera rápidamente una vez finaliza la operación al no haberse desmantelado las plantaciones.
Refuerzo de las redes
La compañía está reforzando las infraestructuras eléctricas en las zonas más afectadas mediante la instalación de nuevos centros de transformación, la mejora de los existentes y el tendido de nuevas líneas. El objetivo es hacer frente a una demanda que crece sin que exista un aumento equivalente de población o de actividad industrial.
Ese refuerzo supone una inversión adicional para garantizar la continuidad y seguridad del suministro en áreas donde el fraude eléctrico genera una presión extraordinaria sobre la red.
El fenómeno de las plantaciones indoor tampoco es exclusivo de Jaén. El Informe Europeo sobre Drogas 2025 señala que España concentra el 73 por ciento de las incautaciones de plantas de marihuana realizadas en la Unión Europea. El cultivo en interiores, controlado en numerosos casos por organizaciones criminales internacionales, constituye uno de los principales focos de preocupación para las fuerzas de seguridad.
Las redes utilizadas por estas organizaciones pueden alcanzar una notable complejidad. En algunos casos se han localizado tendidos eléctricos de más de un kilómetro para alimentar las plantaciones, puertas electrificadas para dificultar el acceso y manipulaciones de fusibles en centros de transformación.
Las denuncias anónimas, otra vía para detectar el fraude
La colaboración con las fuerzas de seguridad se suma a los sistemas tecnológicos empleados por Endesa para localizar consumos anómalos. La compañía también reclama la colaboración ciudadana para detectar posibles enganches ilegales o irregularidades en las instalaciones.
Las denuncias pueden realizarse de forma anónima a través del teléfono 800 760 220, el correo electrónico anomalias@enel.com y el formulario habilitado en la página web de e-distribución.
La dimensión del fraude deja así de ser únicamente una cuestión económica. Los enganches ilegales y, especialmente, las plantaciones de marihuana conectadas clandestinamente a la red generan sobrecargas que pueden comprometer las instalaciones y deteriorar la calidad del suministro de quienes sí cumplen con sus obligaciones. En las zonas más castigadas, el problema termina afectando a todo el entorno.