La linarense Fanny Rubio reivindicó la educación como el verdadero motor de cambio en una jornada marcada por el orgullo de pertenencia y la reivindicación del potencial de la provincia. “La única solución de los conflictos está en el aula”, afirmó la autora, que recogió uno de los XII Premios de la Provincia de Jaén poniendo el foco en el papel del profesorado y en la cultura como cimientos para reconstruir un país desde el conocimiento.
El acto, presidido por el máximo responsable de la Diputación, Paco Reyes, convirtió el Día de la Provincia en una declaración de intenciones. Más que una ceremonia de reconocimientos, fue un ejercicio de autoestima colectiva en el que se subrayó que Jaén ha dejado atrás el lamento para empezar a creerse su propio potencial. “Estamos viviendo el momento de Jaén”, defendió Reyes, apoyándose en indicadores como el crecimiento de las exportaciones o el avance de sectores estratégicos como el aceite de oliva, el plástico o la industria agroalimentaria.

Junto a Rubio, fueron distinguidos el jurista Baltasar Garzón, el grupo empresarial Macrosad y el Club de Atletismo Unicaja Jaén Paraíso Interior, en una gala que reunió a representantes institucionales y alcaldes de toda la provincia. Todos ellos, en palabras del presidente de la Diputación, encarnan “el esfuerzo y el talento” de una tierra que aspira a consolidar su presente y proyectarse hacia el futuro.
Reyes dibujó ese futuro con proyectos como el Centro Tecnológico de Desarrollo y Experimentación (Cetedex), llamado a situar a la provincia en la vanguardia de ámbitos como los vehículos autónomos, la lucha antidron o la inteligencia artificial. A ello sumó la respuesta —según señaló— del Gobierno central a demandas históricas en infraestructuras ferroviarias, viarias o hidráulicas, claves para fijar población y garantizar que los pueblos sigan siendo habitables.
La jornada también dejó espacio para abordar uno de los grandes desafíos contemporáneos: el cambio climático. El presidente provincial advirtió de sus efectos ya visibles —de la sequía a los recientes temporales— y apeló a un esfuerzo colectivo para afrontarlo. En esa línea, anunció un Plan de Choque dotado con 50 millones de euros, destinado en su mayor parte a la mejora de carreteras y al apoyo directo a los ayuntamientos tras los episodios meteorológicos adversos.





En el plano más simbólico, la ceremonia sirvió para poner rostro a la diversidad del talento jiennense. De la trayectoria internacional de Garzón, referente en la defensa de los derechos humanos, al arraigo y expansión de Macrosad como modelo empresarial; del trabajo de base del club Unicaja Jaén Paraíso Interior, convertido en cantera de atletas, a la mirada crítica y humanista de Rubio, profundamente vinculada a sus raíces.
El cierre, con la actuación del grupo Andaraje y la interpretación del himno de Jaén, reforzó ese sentimiento de identidad que sobrevoló toda la gala. Una identidad que, lejos de anclarse en el pasado, busca proyectarse hacia adelante con la convicción —cada vez más compartida— de que la provincia ha entrado, definitivamente, en su momento.
Fotos: Diputación de Jaén