Hubo un tiempo en que el comercio aspiraba a ser el nuevo motor de Linares, pero el balance de 2025 ha devuelto a la ciudad una realidad incontestable: su columna vertebral sigue siendo de acero.
Mientras el sector terciario da muestras de un agotamiento estructural, la industria linarense resiste como un islote de actividad, convirtiéndose en uno de los diques de contención para el empleo local.
Los últimos datos del Observatorio Argos del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) revelan una realidad de dos velocidades: el músculo fabril aguanta el pulso de la crisis, pero el mostrador, ese comercio que una vez fue el orgullo de la zona norte de la provincia, da muestras de un agotamiento preocupante.
El refugio de la industria
En el tercer trimestre de 2025, la industria linarense ha logrado lo que parecía imposible en un contexto de decrecimiento provincial. Mientras la población activa industrial de Jaén caía un 11,69%, Linares conseguía formalizar 220 nuevos contratos, lo que supone un avance del 3,77% respecto al año anterior. Este dinamismo sitúa a la ciudad muy por delante de otros núcleos como Martos, donde la contratación industrial se hundió un 9,79%.
La clave de esta resistencia está en una drástica depuración de las listas del paro en el sector. La demanda de empleo industrial en Linares ha caído un 34,12%, la bajada más pronunciada de toda la provincia. Este dato sugiere que la ciudad está logrando reabsorber a sus trabajadores o que el sector ha alcanzado un nivel de eficiencia que frena la destrucción de puestos.
El comercio pierde peso
Sin embargo, el optimismo se desvanece al cruzar la puerta de los establecimientos comerciales. Al cierre del cuarto trimestre de 2025, Linares ha sufrido un frenazo en seco en la actividad del sector terciario. La contratación comercial en el municipio ha caído un 12,80%, una cifra que duplica holgadamente el retroceso medio provincial del 4,09%.
A pesar de que Linares se mantiene como el segundo municipio con más contratos comerciales de Jaén (293), solo por detrás de la capital, el contraste con esta última es doloroso para la economía local: mientras la capital crecía un 5,71%, Linares se desangraba a doble dígito.
Precariedad
La comparativa con el resto de Jaén dibuja un Linares que camina a contracorriente. En la industria, Linares crece un 3,77%, frente a la caída del 12,8% del comercio linarense que es especialmente severa si se compara con municipios como Baeza, que ha visto dispararse su contratación comercial un 29,4%.
En cualquier caso, la precariedad sigue siendo el denominador común. Así, el 73,4% de los contratos industriales y el 63% de los comerciales a nivel provincial son de carácter temporal.
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