La victoria frente al Almería B ha sido un auténtico bálsamo para el Linares y su afición, después de una mala racha de resultados que mandaron al equipo a los puestos de descenso. La comunión entre jugadores y grada que se pudo ver el pasado domingo, en el estreno de Miguel de la Fuente en el banquillo de Linarejos, es la senda que ha de seguir el colectivo para lograr el objetivo de la permeancia en Segunda Federación.
Por desgracia, este curso, el vetusto campo minero había perdido su condición de fortín. Los resultados como local eran de los peores del Grupo IV, con solo 13 puntos de 27 posibles. En esta nueva etapa en el club, la fortaleza en casa se hace indispensable para lograr los puntos necesarios que permitan asegurar la categoría.
El Linares tiene por delante ocho oportunidades. La próxima parada es este domingo, a las doce del mediodía, ante el Yeclano Deportivo, tercero en la tabla clasificatoria, después de golear en La Constitución al Xerez DCF. De sacar adelante ese decisivo encuentro, el equipo entrenado por Miguel de la Fuente daría un salto cuantitativo en sus aspiraciones de seguir una temporada más en la cuarta división del fútbol español.
El resto de encuentros que quedan por disputarse en Linarejos son frente a La Unión Atlético, Recreativo de Huelva, Real Jaén, Puente Genil, Atlético Antoniano, CD Estepona y Extremadura.
Mejor lejos que en casa
Lejos del Municipal de Linarejos, el cuadro azulilla ha ofrecido una versión más competitiva dentro de sus posibilidades como club de bajo presupuesto. Con 13 puntos sumados a domicilio, aparece como el quinto mejor visitante, superando a equipos como el UCAM, el Lorca Deportiva o el Real Jaén. Aun así, la suma global no ha sido suficiente para distanciarse de la zona peligrosa, precisamente, por sus bajas prestaciones en casa.
Una tendencia que Miguel de la Fuente quiere cambiar, tal y como ha comentado desde su llegada al banquillo de Linarejos. De hecho, apela al espíritu histórico de la entidad y de su hinchada para conseguir la ansiada salvación. Tiene a una afición que, pese a las circunstancias adversas, no deja de acudir al campo y a apoyar a sus futbolistas. «Los tres puntos ante el Almería B hacen equipo y afición. Ese es el camino», declaró el preparador vallisoletano el pasado domingo.