Las lluvias empeoran el estado del pavimento en el centro y el casco antiguo de Linares

Isaac Peral y Plaza Colón concentran buena parte de las quejas ciudadanas por el riesgo que supone el deterioro del adoquinado para viandantes y conductores

Por:Javier Esturillo
Adoquines sueltos en la Plaza Colón. Foto: Javier Esturillo

Adoquines sueltos que se mueven bajo las ruedas de los vehículos, baldosas resquebrajadas o rotas en varias partes, aceras levantadas debido a la presión que ejercen las raíces de los árboles. Estos son algunos de los problemas más habituales que sufren muchas calzadas y aceras de la ciudad, tanto en el centro como en las barriadas de Linares. El tren de borrascas que azota a la ciudad ha agravado aún más la situación de las calzadas.

Los adoquines de las Ocho Puertas y la calle Isaac Peral, giro hacia la calle Argüelles, son de los más perjudicadas en el centro. La mayoría están partidos a la mitad o en varios trozos y el resto están agrietadas o levantadas, lo que hace que los tropezones de los viandantes sean frecuentes, con el peligro que esto supone.

La situación en la Plaza Colón no es muy distinta. Tras los últimos episodios de lluvia, numerosas piezas han quedado levantadas, desplazadas o incluso hundidas, generando desniveles y pequeños socavones a lo largo de esta zona, especialmente transitadas por peatones. En algunos puntos, los adoquines presentan roturas visibles y acumulación de agua, lo que empeora la sensación de abandono y dificulta el paso. El problema es que tanto uno como otro sitio han sido recientemente remodelados.

Los negocios del entorno advierten de que esta situación no es puntual y aseguran que el pavimento lleva tiempo mostrando signos evidentes de desgaste. Señalan que los desniveles provocan caídas frecuentes y complican el tránsito de personas mayores, carritos de bebé o vehículos de reparto, además de afectar a la imagen comercial de una de las áreas más céntricas de Linares.

Por su parte, vecinos y viandantes reclaman una actuación urgente que permita reparar o sustituir los adoquines dañados y evitar que el problema vaya a más. Consideran que el mantenimiento debe ser periódico para impedir que, tras cada episodio de lluvia, vuelvan a aparecer desperfectos en la calzada peatonal.

El estado de la calle Zambrana, en cambio, es similar, aunque en este caso viene de lejos. El Ayuntamiento ha comprometido una partida importante en el presupuesto del presente ejercicio para renovar la obsoleta red de saneamiento y abastecimiento y, de paso, el pavimento, que también está mal en otras muchas zonas del casco antiguo.

Fotos: Javier Esturillo y Antonio del Arco

0 0 votos
Calificación de la noticia
Subscribe
Notificar
0 Comentarios
Últimos
Primeros Más votada
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios