Las noches en que Linares creyó ver platillos volantes

Una estela verde, un rastro de humo negro y tres luces rojas en forma de triángulo aparecen en los relatos de tres supuestos avistamientos ocurridos entre 1952 y 1968

Por:Javier Esturillo
Imagen de recurso de fenómeno ufológico.

«Si los platillos volantes son naves experimentales de los gobiernos modernos, entonces solo podemos decir que llevan experimentando desde hace mucho tiempo», escribía Desmond Leslie, piloto de la Real Fuerza Aérea británica (RAF). Co-escribió junto con George Adamski el libro ‘Flying Saucers Have Landed’ (1953), considerado uno de los primeros superventas sobre contactos con seres de otro planeta.

Solo un año antes de su publicación, varios vecinos de Linares aseguraron haber visto un objeto rojizo con forma de plato y una estela verde brillante. Era la noche del 1 de agosto de 1952. El episodio llegó hasta la prensa décadas después y quedó vinculado a documentos desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA). Canal Sur lo contó en marzo de 2021 en una información sobre dos avistamientos andaluces registrados aquel verano, uno en Linares y otro en Puerto Real (Cádiz), apenas tres semanas después.

Aquel relato no fue el único. En febrero de 1953, otro supuesto objeto habría sobrevolado la ciudad en silencio, dejando un rastro de humo negro. Quince años después, un conductor aseguró haber observado tres luces rojas dispuestas en triángulo. Tres historias de distintas épocas, reconstruidas a partir de referencias documentales y testimonios cuya interpretación sigue abierta.

Un objeto silencioso a plena luz de la tarde

El 2 de febrero de 1953, día de la Candelaria, Linares habría sido escenario de un segundo episodio. El investigador José Manuel García Bautista recoge el caso en su libro ‘Ovnis en Andalucía’, publicado por Almuzara. Según la descripción que reproduce, un objeto cruzó el cielo alrededor de las cinco de la tarde, en absoluto silencio y a gran velocidad.

El relato le atribuye una estela de humo negro y una altura aproximada de 3.000 metros. Su trayectoria habría sido de norte a sudeste. Son detalles precisos, aunque proceden de una reconstrucción posterior y no de un documento original

La historia habría tenido continuidad al día siguiente en Bailén. Según la misma recopilación, otro objeto de forma elíptica dejó un rastro de humo en el cielo. El episodio se ha relacionado con una información publicada por ABC, pero no se ha podido comprobar directamente el ejemplar ni la página en la que apareció. Dos relatos en días consecutivos, con descripciones parecidas. La coincidencia alimenta la curiosidad, aunque no permite concluir que ambos sucesos tuvieran el mismo origen.

Tres luces rojas en forma de triángulo

El tercer episodio se sitúa el 9 de octubre de 1968, alrededor de las ocho de la tarde. Una ficha de casuística ufológica atribuye el avistamiento a un grupo de trabajadores que salía de la factoría de Santana y a vecinos de las viviendas vinculadas a la empresa.

Según esa reconstrucción, varias personas observaron un objeto triangular que brillaba intensamente y tenía luces rojas intermitentes. El aparato habría realizado giros en el cielo antes de desaparecer en vertical, mientras emitía destellos rojizos.

Entre los testimonios recogidos figura el de un hombre que circulaba en coche. La versión reproducida posteriormente por Lacontradejaén señala que vio a una mujer y a dos niños correr mientras gritaban que había un platillo volante. El conductor se detuvo y aseguró haber distinguido un objeto con tres luces rojas dispuestas en triángulo. La ficha atribuye la investigación al Centro de Estudios Interplanetarios (CEI), de Barcelona, y cita documentación publicada el 11 de octubre de 1968. Menciona el Periódico de Linares, El Universal y El Noticiero.

El fenómeno resulta llamativo por la coincidencia de varios posibles testigos y por la descripción de las luces. Pero la información disponible procede de recopilaciones posteriores. Sin las noticias originales o testimonios independientes, no es posible reconstruir con certeza qué ocurrió aquella tarde.

Lo que no aparece en los expedientes militares

El Ministerio de Defensa publicó en octubre de 2016 una colección digital de expedientes Ovni del Ejército del Aire. El archivo reúne 80 informes y 122 casos relacionados con avistamientos registrados entre 1962 y 1995, según la Biblioteca Virtual de Defensa.

El Nuevo Observador ha revisado el listado de estos documentos y no ha encontrado títulos que remitan a Linares o a la provincia de Jaén. Esa ausencia no demuestra que no se produjeran otros avistamientos. La colección recoge casos en los que intervino, de algún modo, personal o material del Ejército del Aire, por lo que los relatos de vecinos no tenían por qué aparecer en ella.

Los tres episodios asociados a Linares han llegado hasta las publicaciones actuales por vías distintas. El de 1952 aparece vinculado a documentos de la CIA en la información de Canal Sur; el de 1953 se recoge en el libro de García Bautista, y el de 1968 figura en una reconstrucción ufológica que remite a publicaciones de la época. No todos cuentan con el mismo grado de comprobación documental.

Jaén también miró al cielo

Los relatos de Linares forman parte de una casuística más amplia recopilada por investigadores del fenómeno OVNI en la provincia. José Manuel García Bautista, autor de Ovnis en Andalucía, y Manuel Jesús Segado Uceda, que publicó Jaén misteriosa, han reunido historias de distintos municipios jiennenses.

Entre los episodios citados figura el de Los Villares, en 1996, cuando un vecino aseguró haber visto un objeto metálico y tres figuras humanoides. También se han difundido relatos de supuestos avistamientos en Valdepeñas de Jaén, en 2014; Santa Elena, en 2015, y la Dehesa de Burguillos, en 2020.

Las fechas, los escenarios y las descripciones cambian de un caso a otro. También lo hace la documentación disponible. En todos ellos conviene distinguir entre el testimonio de quien afirma haber visto algo y las pruebas que permitirían identificarlo.

Una historia que sigue abierta

Los años cincuenta y sesenta estuvieron marcados por una gran curiosidad por los platillos volantes. La prensa recogía noticias de objetos extraños en el cielo y los relatos circulaban de una localidad a otra. Linares también quedó dentro de aquella corriente, con tres episodios que han sobrevivido en documentos y publicaciones posteriores.

Un objeto rojizo con una estela verde en 1952. Otro que habría cruzado el cielo en silencio en 1953. Y tres luces rojas formando un triángulo en 1968. ¿Fenómenos naturales, objetos convencionales observados en circunstancias poco habituales o algo que los testigos no supieron identificar? Con la documentación disponible no se puede dar una respuesta definitiva.

Lo que queda es el rastro de aquellas historias y la posibilidad de seguir buscando en los archivos y en la prensa histórica. Porque una cosa es que alguien asegure haber visto un objeto extraño sobre Linares y otra, muy distinta, saber qué era.

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