Lección de convivencia del colegio Andalucía de Linares en el congreso nacional de acoso escolar

Las alumnas Nerea Rodríguez y Violeta Ibáñez presentan en Córdoba las claves del proyecto del centro linarense para fomentar el respeto y la prevención en las aulas

Por:Javier Esturillo
Expositor del CEIP Andalucía en el congreso nacional celebrado en Córdoba.

El I Congreso Nacional para la Convivencia en la Era Digital: “Andalucía frente al acoso” celebrado en Córdoba a finales de enero de 2026, no fue una simple sucesión de ponencias, sino un frente común de resistencia contra la violencia escolar.

Entre un millar de expertos, fiscales y psicólogos, la provincia de Jaén mostró su fortaleza pedagógica a través de tres centros de referencia: el CEIP Andalucía de Linares, el IES Nieves López Pastor de Villanueva del Arzobispo y el IES Fuente de la Peña de la capital.

La participación del centro linarense brilló con luz propia al centrarse en el proyecto “Una comunidad que aprende a cuidarse”. Esta iniciativa, ya consolidada tras su implantación en sexto de Primaria, disecciona la anatomía del acoso y el ciberacoso para que los menores aprendan a identificar sus síntomas antes de que la herida sea profunda.

En un tiempo marcado por la complejidad de la era digital, el colegio Andalucía propone una vuelta a lo esencial: la formación en valores, el respeto mutuo y la valentía de no mirar hacia otro lado cuando alguien sufre.

El protagonismo de la delegación linarense tuvo nombre propio: Nerea Rodríguez y Violeta Ibáñez. Estas dos alumnas, acompañadas por sus maestros, defendieron con solvencia el trabajo de su centro ante inspectores y autoridades, incluido el presidente de la Junta, Juanma Moreno.

Sus palabras fueron un recordatorio de que la prevención es una responsabilidad colectiva. Una de las escolares fue tajante al señalar que el apoyo de las familias es el pilar que sostiene todo el sistema: si el entorno se involucra y los comportamientos se atajan en su origen, el acoso pierde su fuerza.

El congreso, que buscaba crear alianzas sólidas por la seguridad emocional, encontró en el modelo linarense una herramienta de alto impacto: el uso de la serie «Invisibles», basada en la obra de Eloy Moreno. Este recurso permite que los escolares comprendan el papel determinante del observador, ese testigo silencioso que, al alzar la voz, tiene el poder de cambiar el destino de una víctima.

Con esta brillante intervención, el colegio Andalucía ha dejado una lección magistral de cómo una comunidad unida puede blindar la felicidad de sus niños.

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