La regeneración urbanística del Paseo de la Ermita está a punto de finalizar, pero aún queda lo más importante: crear un espacio verde que conecte con el entorno.
La idea es que la última zona reformada cuente con vegetación, sistemas de riego y áreas de descanso, similares a las que tiene el Parque de Doña Luci. «Queremos que sea un lugar agradable para los ciudadanos», señala el concejal de Obras, Michel Rentero.
La actuación permitirá completar la reforma esta parcela que hasta hace unos meses era un lugar degradado. Su recuperación, financiada con fondos de los planes provinciales de empleo de la Diputación de Jaén, permitirá disponer de nuevas zonas ajardinadas y arboladas, además de mobiliario urbano.


El objetivo, según explica el edil, es que potenciar el uso de este espacio urbano tanto por los residentes como los transeúntes que cada día lo frecuentan en sus caminatas por el Santuario de la Virgen de Linarejos y los senderos mineros.
Esta área servirá de nexo con el resto zonas verdes con el fin de mejorar el tránsito de las personas y, de paso, hacer mucho más atractivo un paraje tan emblemático para los linarenses.
La recuperación del Paseo de la Ermita se ha sufragado con dinero procedente de la Administración provincial, si bien el Partido Popular recuerda que su transformación ha sido presupuestado, licitado y ejecutado por el actual equipo de Gobierno. En esta línea, los populares afirman que su propósito es priorizar proyectos orientados a mejorar la calidad de vida de los vecinos, como ocurre en este caso.
Fotos: Javier Esturillo