Linares dará un nuevo paso hacia la movilidad sostenible antes del inicio del verano. En aproximadamente dos semanas, los linarenses podrán comenzar a utilizar el nuevo servicio público de alquiler de bicicletas eléctricas impulsado por el Ayuntamiento dentro de las medidas asociadas a la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE).
El sistema estará gestionado por la empresa Mooevo, encargada también del suministro de los 30 carros eléctricos destinados a la limpieza viaria y al transporte de utensilios municipales que fueron presentados hace ahora un año. El contrato adjudicado asciende a cerca de 340.000 euros e incluye tanto la implantación del servicio de bicicletas como la incorporación de cuadriciclos eléctricos para diferentes áreas municipales.

En total, la ciudad dispondrá de 50 bicicletas eléctricas que podrán utilizarse mediante un sistema de préstamo inteligente controlado desde el propio Ayuntamiento. A través de una aplicación móvil, los usuarios podrán consultar en tiempo real la disponibilidad de bicicletas, localizar las estaciones más cercanas y realizar reservas de forma sencilla.
El proyecto contempla además un sistema de gestión integral que permitirá supervisar el uso del servicio y el estado de la red de préstamo. La empresa adjudicataria será también responsable de la instalación de las estaciones, así como de las labores de mantenimiento y gestión durante un periodo de tres años.
Los puntos de recogida y entrega estarán repartidos en distintas zonas estratégicas de la ciudad. Entre ellas se encuentran la Plaza del Ayuntamiento, la Estación de Madrid, la Plaza de la Constitución, el Campus Universitario, el entorno situado entre el Hospital San Agustín y el IES Reyes de España, la Plaza Juanfra Garrido, el Mercado de Abastos y las calles San Juan Bosco, San José y Bailén, además del Parque Científico Tecnológico del Transporte Santana.
Junto al sistema de bicicletas, el contrato incluye la instalación de 25 cuadriciclos eléctricos, que contarán con sus correspondientes estaciones de recarga.
La puesta en marcha de este servicio forma parte de las actuaciones incluidas en la ordenanza municipal que regulará la futura Zona de Bajas Emisiones, una medida con la que el Ayuntamiento pretende fomentar medios de transporte menos contaminantes y avanzar hacia un modelo de ciudad más sostenible.