El Campus Científico Tecnológico de Linares ha dejado de ser solo un espacio de formación para convertirse, por unas horas, en un laboratorio vivo de acción climática. La Universidad de Jaén ha impulsado este viernes una jornada ambiental que no se ha quedado en el plano simbólico: ha echado raíces, literalmente, en forma de 200 nuevos árboles plantados con vocación de futuro.
La iniciativa, coordinada por UJA Sostenibilidad junto al Aula Verde, ha reunido a alumnado, técnicos y comunidad educativa en una intervención directa sobre el entorno del campus. No ha sido una actividad al uso. Ha sido una acción con impacto medible en la huella de carbono, pero también en la conciencia colectiva de quienes han participado.
El director de la Escuela Politécnica Superior de Linares, Manuel Valverde, ha subrayado antes del inicio el valor de este tipo de jornadas para transformar el campus en un espacio «más sostenible y amable». Y esa transformación ha comenzado con las manos en la tierra.



A la cita se han sumado estudiantes del programa de empleo ‘Linforem 2024’ del Ayuntamiento de Linares, así como alumnado del IES Cástulo y otros centros educativos de la ciudad. Una participación transversal que ha reforzado el carácter pedagógico de la jornada: aprender haciendo, intervenir para comprender.
El resultado ha sido la plantación de 200 ejemplares de distintas especies —catalpas, arces, alcornoques y moreras de mora negra— seleccionadas no solo por su adaptación al entorno, sino por su contribución a la biodiversidad. En el caso de las moreras, su presencia resulta clave como fuente de alimento para aves, integrando así la acción en una lógica ecosistémica más amplia.





El recorrido y la plantación han estado guiados por Óscar M. Gaitán, quien ha insistido en el valor estratégico de estas actuaciones. Según ha explicado, la plantación de árboles constituye una herramienta eficaz para reducir la huella de carbono institucional y consolidar la evolución positiva de la masa arbórea del campus.
No es un gesto aislado. La Universidad de Jaén mantiene el objetivo de incorporar al menos un centenar de nuevos árboles cada año, en una estrategia sostenida en el tiempo. De hecho, esta acción da continuidad a anteriores intervenciones, como la plantación de 300 pinos y cipreses en el entorno del Pabellón Deportivo Universitario.
Más allá de las cifras, la jornada deja una imagen clara: la sostenibilidad ya no es un discurso en el ámbito universitario, sino una práctica tangible. Una práctica que se mide en sombra futura, en aire más limpio y en una comunidad que entiende que el cambio empieza, también, desde lo local.