La candidata provincial de Por Andalucía en Jaén, Loli Montávez, reivindicó este domingo en Baños de la Encina la necesidad de recuperar una política de cercanía frente a la gestión de la Junta de Andalucía.
Durante un encuentro directo con los vecinos del municipio, en el que participó la concejal de IU en el Consitorio bañusco, María José Lara, la candidata defendió el contacto a pie de calle como la única vía para entender los problemas de la gente común y rechazó de forma tajante el modelo de gestión realizado desde los despachos.
Para la representante de la confluencia de izquierdas, escuchar y mirar a la cara a los ciudadanos constituye el eje central de su mensaje, un camino que consideró esencial para atender las demandas reales de la provincia.
En su intervención, Montávez denunció de forma incisiva la situación de los servicios públicos bajo el mandato de Juanma Moreno. Según la candidata, el Gobierno andaluz aplicó una estrategia de recortes sistemáticos en sanidad con el objetivo de favorecer los intereses de las entidades privadas.
Sanidad y educación pública
Esta situación, señaló, se ha traducido en listas de espera inasumibles que empujaron a los ciudadanos a costearse especialistas de su propio bolsillo. En la misma línea, alertó sobre el deterioro de la educación pública y mencionó que la falta de recursos obligó a muchas familias con hijos de necesidades especiales a buscar alternativas en el sector privado ante la desprotección de la Administración autonómica.
La crítica de Montávez también tuvo un marcado acento jiennense al referirse al abandono que, a su juicio, sufre la provincia de Jaén. La candidata puso como ejemplo la actitud de la Junta ante proyectos de relevancia municipal, como la posible implantación de una planta de biometano, y acusó al Ejecutivo regional de eludir sus competencias para descargar toda la responsabilidad sobre el Ayuntamiento.
Ante este escenario, la cabeza de lista de Por Andalucía hizo un llamamiento a la movilización con vistas a la cita electoral del 17 de mayo y aseguró que los andaluces se jugaban la supervivencia de los servicios esenciales frente a un modelo que buscaba desmantelar lo público.