El campo andaluz conoce de memoria el ruido de un Santana. Durante décadas, estos todoterrenos, a través del legendario Land Rover, han formado parte del paisaje del olivar, entre caminos de tierra, remolques y jornadas que empiezan antes del amanecer. Una imagen ligada a la historia de la marca y a su fábrica de Linares que ahora vuelve a cobrar actualidad.
Este sábado, a las 10:00 horas, Santana firmará un convenio de colaboración con COAG Andalucía y Caja Rural de Jaén, en el que también participará la Cámara de Comercio. El acuerdo contempla condiciones ventajosas para que los socios de COAG y los clientes de Caja Rural puedan adquirir el nuevo Santana 400. Los detalles se darán a conocer durante la presentación.
La relación de Santana con el campo viene de lejos. En 1956, la fábrica linarense comenzó su actividad industrial vinculada a la fabricación de maquinaria, con productos agrícolas entre sus primeras líneas de trabajo. Con el paso de los años, sus todoterrenos encontraron un lugar en las explotaciones agrarias de la provincia, donde muchos siguen prestando servicio.
El nuevo Santana 400 recupera parte de ese vínculo desde una propuesta distinta a la de aquellos vehículos que durante años recorrieron las fincas jiennenses. La marca ha regresado a la producción en Linares con una pick-up que se comercializa en versiones diésel e híbrida enchufable, con un precio de partida de 29.990 euros más impuestos.
El convenio con las organizaciones y entidades vinculadas al sector agrario abre una vía para acercar el modelo a potenciales compradores del campo andaluz. La respuesta de los agricultores permitirá comprobar hasta qué punto una marca asociada durante décadas al trabajo en el olivar puede hacerse un hueco en el mercado actual.