Durante ocho días de travesía extrema, seis unidades del Santana 400 —en versiones diésel y PHEV— han recorrido Marruecos de norte a sur en el exigente Sayyes Rally, enfrentándose a dunas, pistas irregulares y condiciones cambiantes que han puesto a prueba, en un entorno real, los valores que históricamente han definido a la marca: fiabilidad, resistencia y capacidad de adaptación.
Lejos de los entornos controlados, esta experiencia ha servido para validar el rendimiento del vehículo en condiciones límite, demostrando una respuesta sólida en cualquier superficie y un equilibrio notable entre robustez mecánica y confort interior, clave en expediciones de larga duración.
En palabras de su CEO, Edu Blanco, la experiencia ha superado cualquier expectativa: «Cruzar de norte a sur Marruecos durante 8 días intensos de carretera, caminos y desierto ha sido mejor que unas vacaciones relajantes. Todo ha salido fenomenal». En esta línea destaca, además, la fiabilidad total del Santana 400 y el confort que aporta su diseño, con un interior amplio y un equipamiento pensado para este tipo de desafíos.
Compromiso social
Sin embargo, el Sayyes Rally ha ido más allá del reto mecánico para incorporar una dimensión profundamente humana. A lo largo del recorrido, el equipo Santana ha colaborado en la recogida y entrega de material esencial —ropa, material escolar y juguetes— en comunidades locales, en alianza con Fundación Tierra de Hombres – España, a través de su programa ‘Viaje hacia la vida’, una iniciativa que facilita el traslado a España de niños con enfermedades graves para recibir tratamiento médico.
Esta organización, fundada en 1994 por Julia Cárdenas, forma parte del movimiento internacional Terre des hommes, creado en 1960 en Lausanne y presente actualmente en once países. Reconocida por organismos como Naciones Unidas, UNICEF y el Consejo de Europa, su labor se centra en mejorar de forma duradera las condiciones de vida de la infancia más vulnerable, trabajando directamente con menores, familias y comunidades, y promoviendo la defensa activa de sus derechos.
Experiencia
La expedición también ha tenido una importante proyección digital, ya que miembros del equipo Santana e influencers han compartido la experiencia en tiempo real a través de redes sociales, acercando la aventura y su impacto a miles de personas y amplificando tanto el desafío deportivo como la dimensión solidaria del proyecto. Este componente ha permitido generar una conexión directa con el público, trasladando no solo la exigencia del recorrido, sino también las historias humanas que lo han acompañado.
Más allá de los datos técnicos, el paso del Santana 400 por Marruecos ha servido para reafirmar el ADN de la marca: estar a la altura en los entornos más exigentes sin perder de vista el compromiso con las personas. Como concluye Edu Blanco, esta experiencia deja una huella que trasciende lo automovilístico: «Me quedo con el espíritu solidario de la prueba, que me ayuda a mirar el mundo de otra forma, y mando un enorme agradecimiento a todo el equipo Santana por la dedicación, el compromiso y el buen ambiente compartido durante toda la aventura».




Fotos: Santana Cars