Domingo Rivera Carnicer asume una nueva responsabilidad dentro del balonmano jiennense. El que fuera jugador del histórico Don Bosco de Linares, además de seleccionador y árbitro de base, es desde ahora el delegado territorial de la Federación Andaluza de Balonmano en la provincia de Jaén, cargo en el que toma el relevo de Miguel Ángel García.
Más de medio siglo vinculado a este deporte avala la llegada de Rivera, que afronta esta etapa con la intención de dar un nuevo impulso al balonmano provincial desde la base, pero también de buscar soluciones para que los jugadores que despuntan en las categorías inferiores puedan continuar su trayectoria sin tener que marcharse fuera.
«Como deporte, por desgracia, no hemos tenido visibilidad. Eso es lo que nos ha hecho a nosotros no estar arriba como el fútbol o el baloncesto», señala Rivera en declaraciones a El Nuevo Observador.
El nuevo delegado territorial es consciente de que queda mucho trabajo por delante. La provincia cuenta con clubes con una importante trayectoria y con canteras que están haciendo las cosas bien, pero falta dar un paso más para que ese esfuerzo tenga continuidad y se traduzca en una estructura deportiva más sólida.
Combatir la fuga de talento
Entre sus prioridades está precisamente combatir la fuga de talento. Rivera quiere que los jugadores que se forman en los diferentes municipios de la provincia tengan una salida cuando alcanzan la categoría sénior y, para ello, trabaja ya en uno de sus grandes proyectos: la creación de un equipo sénior de ámbito provincial que represente al balonmano de todos los jiennenses.
La propuesta pasa por reunir jugadores de los municipios donde esta disciplina tiene mayor presencia, entre ellos Jaén capital, Linares, Bailén, Los Villares, Valdepeñas de Jaén, Huelma o Úbeda, además de otras localidades. La intención es construir un equipo que aglutine ese talento y que, al mismo tiempo, sirva como referencia para las nuevas generaciones.
Rivera tiene previsto mantener el próximo mes una reunión con la Diputación Provincial de Jaén para abordar diferentes cuestiones relacionadas con la promoción del balonmano en la provincia y solicitar la colaboración de la institución en este proyecto.
La cantera ocupa un lugar central en su planteamiento. El delegado territorial destaca el trabajo que están realizando clubes como el GAB Jaén, Balonmano Bailén o Balonmano Linares, donde considera que existe una apuesta importante por la formación de jugadores. Por eso, apuesta por conseguir que el crecimiento no se detenga al llegar a la categoría sénior.
Más promoción del balonmano
Rivera también considera fundamental aprovechar el escaparate que están ofreciendo los éxitos de las selecciones españolas, tanto absolutas como de categorías inferiores. El buen momento de los combinados nacionales puede convertirse, a su juicio, en una oportunidad para acercar el balonmano a los más jóvenes, aumentar su visibilidad y conseguir que más niños y niñas se acerquen a los pabellones.
No será una tarea sencilla. El nuevo delegado reconoce que el balonmano necesita mayor respaldo y hace un llamamiento a las instituciones públicas y al sector privado para que se impliquen en esta nueva etapa. La delegación jiennense trabaja ya con un grupo de personas comprometidas con el deporte y con la intención de sumar apoyos a un proyecto que pretende crecer desde los clubes y las categorías inferiores.
La Federación Andaluza de Balonmano ha agradecido, por su parte, la labor desarrollada por Miguel Ángel García durante su etapa al frente de la delegación, destacando su dedicación y esfuerzo.
El testigo pasa a Domingo Rivera, que afronta el reto con la experiencia acumulada durante más de 50 años y con una idea muy concreta: que el balonmano jiennense deje de perder jugadores por falta de oportunidades y encuentre una estructura capaz de dar continuidad al talento que se forma en la provincia.