El deterioro de la JV-6035, que conecta La Carolina con La Garza, irrumpe en el debate político provincial después de que el Partido Popular denuncie el “abandono prolongado” de esta carretera, cuyo estado, aseguran, se ha agravado tras el reciente tren de borrascas. La formación reclama una actuación “inmediata y sin excusas” ante lo que considera una situación límite para los usuarios.
El portavoz del PP en la Diputación y diputado por la comarca, Luis Mariano Camacho, ha descrito la vía como un trazado con “tramos sin firme” y un estado “completamente dañado” que convierte la circulación en “un riesgo diario para vecinos, agricultores y transportistas”. En un comunicado, ha llegado a calificar la situación de “absolutamente tercermundista”, atribuyéndola a años de “dejadez” por parte de la administración provincial.
Según el dirigente popular, el problema no es puntual ni consecuencia exclusiva de las lluvias recientes. “Las borrascas han sido el detonante, pero el origen es estructural”, ha afirmado, señalando la falta de mantenimiento e inversiones sostenidas en el tiempo como causa principal del deterioro.
En paralelo, el alcalde de La Carolina, Cristóbal Pérez, ha formalizado una petición por escrito dirigida al presidente de la Diputación, Francisco Reyes, en la que reclama una intervención urgente ante el peligro que presenta esta carretera para los usuarios.
Desde el PP se recuerda que la Diputación ha anunciado recientemente un Plan de Choque por el Temporal dotado con 30 millones de euros para la mejora de carreteras afectadas, cantidad que se suma a los diez millones del Plan Accede y a las partidas ordinarias de conservación. Sin embargo, Camacho cuestiona la efectividad de estas inversiones si no se traducen en actuaciones concretas. “No basta con anunciar grandes cifras; los vecinos necesitan soluciones reales”, ha insistido.
El diputado provincial ha advertido además de que no debe repetirse la situación de ejercicios anteriores, en los que —según sostiene— parte del presupuesto destinado a carreteras quedó sin ejecutar mientras la red viaria continuaba deteriorándose.
La JV-6035 no solo es una vía de comunicación secundaria, sino un enlace clave para el tránsito local, especialmente para explotaciones agrícolas y transporte en la zona. Su progresivo deterioro ha elevado la presión política sobre la Diputación, que vuelve a situarse ante la exigencia de priorizar actuaciones en una red provincial que, en varios puntos, acusa el paso del tiempo y la falta de intervenciones de calado.
El cruce de reproches evidencia, una vez más, cómo el estado de las infraestructuras viarias se convierte en un terreno de confrontación política en la provincia, con los temporales actuando como catalizador de problemas que, según denuncian desde la oposición, llevan años sin resolverse.