Una patrulla rutinaria de madrugada terminó con una detención por tráfico de drogas a las puertas de un conocido local de ocio nocturno de Linares. Dos agentes de la Policía Nacional que realizaban labores de vigilancia de paisano por distintos puntos de la ciudad sorprendieron a un individuo cuando, sin saber que trataba con policías, les ofreció sustancias estupefacientes.
Los hechos ocurrieron en torno a las tres de la mañana, cuando los funcionarios se encontraban en las inmediaciones del establecimiento. Según ha podido saber este periódico, el hombre se acercó a los agentes y comenzó a ofrecerles «de todo». Los funcionarios, conscientes de la situación, siguieron la conversación y solicitaron una cantidad concreta de droga.
El sospechoso regresó entonces al interior del local y salió pocos minutos después con dos envoltorios que contenían cocaína, presuntamente preparados para su venta. Fue en ese instante cuando los agentes se identificaron como miembros de la Policía Nacional y procedieron a practicarle un cacheo.
Durante el registro le fueron localizadas, además, varias dosis de marihuana ocultas entre sus pertenencias. Tras comprobar su identidad y comunicarle sus derechos, el individuo fue detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública.
Posteriormente fue trasladado a dependencias policiales, donde se instruyeron las diligencias oportunas para su puesta a disposición judicial.
El arrestado, según las mismas fuentes, cuenta con numerosos antecedentes y es una persona conocida en ambientes relacionados con el menudeo y la venta de sustancias estupefacientes.
En lenguaje popular, podría decirse que fue «pillado con el carrito del helad»: sorprendido en plena faena y sin posibilidad de justificar una escena que terminó delatándolo.