Sonia Rodríguez Molina será la encargada de abrir con su pregón las Feria y Fiestas de San Pedro 2026 de la Estación Linares-Baeza, un nombramiento que ha sido recibido con el reconocimiento silencioso que se reserva a quienes han hecho de un lugar su forma de vida.
Aunque su nacimiento tuvo lugar circunstancialmente en Córdoba —por decisión materna más que por destino—, su historia personal y vital pertenece por completo a Linares-Baeza, donde ha crecido, trabajado y echado raíces durante toda su existencia.
La conocen, con una mezcla de cercanía y cariño, como “la cordobesa”, un apodo que resume ese juego de identidades entre el origen y la pertenencia. Sin embargo, su biografía desmiente cualquier duda: es una estacionera más, de esas que han tejido su vida al ritmo del ferrocarril y de la cotidianidad de la Entidad Local Autónoma.
De bibliotecaria a factor de circulación
Durante 28 años desempeñó su labor como bibliotecaria en la localidad, un espacio desde el que ha visto pasar generaciones de vecinos, lecturas y relatos compartidos. Su trayectoria profesional dio después un giro decidido cuando optó por presentarse a las oposiciones de Adif, una apuesta personal que la llevó a superar el proceso y a incorporarse como factor de circulación. Antes de fijar su destino definitivo, pasó por distintos enclaves ferroviarios, como Miranda de Ebro y Sevilla, etapas que ampliaron su experiencia sin romper su vínculo con su lugar de origen.
Su hogar, una vivienda construida junto con su marido en las inmediaciones de la parroquia de la Inmaculada Concepción, es hoy el centro de una vida asentada y serena. Allí transcurre el presente de una mujer que también dedicó parte de su tiempo a la enseñanza de sevillanas y a clases particulares, en otra faceta que refuerza su relación con la realidad social y cultural del pueblo.
La noticia de su designación como pregonera se la comunicó el alcalde, Melchor Villalba, en un gesto que ella ha recibido con emoción contenida y sentido de la responsabilidad. “Sentí mucha emoción y, a la vez, una enorme responsabilidad”, confiesa a este periódico. Agradecida y visiblemente ilusionada, asume el encargo como un honor íntimamente ligado a su propia historia.
Motivo de reencuentro
Para Sonia Rodríguez, las fiestas patronales no son solo una celebración anual, sino un punto de encuentro que trasciende el calendario. Son el escenario del regreso, del reencuentro de quienes un día se marcharon y vuelven para compartir unos días que condensan memoria y pertenencia.
Entre todos los momentos que la celebración ofrece, la verbena ocupa un lugar especial en su recuerdo: allí se cruzan antiguos compañeros de colegio, amistades dispersas por el tiempo y la geografía, y se reconstruyen, por unas horas, los vínculos que el tiempo no ha logrado borrar.
En ese intercambio de caminos, entre el ferrocarril que marca su entorno y el latir vital que la envuelve, Sonia Rodríguez Molina encarna ahora la voz que anunciará unas fiestas que son, ante todo, una vuelta a casa. El pregón será el jueves 25 de junio a las 23:00 horas, precisamente, en el recinto de la verbena.