El olor a quemado y la neblina que sorprendieron este domingo a numerosos vecinos proceden de los incendios de Ávila, Madrid y Toledo, cuyos efectos ya se dejan sentir a cientos de kilómetros de distancia.
El humo de los devastadores incendios forestales que mantienen en vilo a buena parte del centro de la Península ha llegado este domingo hasta Linares. Desde primeras horas de la jornada, muchos vecinos han percibido un intenso olor a quemado, una reducción de la visibilidad y un cielo con un aspecto turbio que, en un primer momento, hizo pensar a algunos en un posible incendio cercano.
Sin embargo, el origen de este fenómeno está a más de 300 kilómetros. Las corrientes atmosféricas han desplazado hacia el sur la inmensa columna de humo generada por los incendios que afectan a las provincias de Ávila, Madrid y Toledo, especialmente el declarado en Ávila, que ya ha pasado a la historia como el mayor incendio forestal registrado en España, con alrededor de 50.000 hectáreas calcinadas.
Ante la preocupación generada entre la población, el Ayuntamiento de Linares ha explicado a través de sus redes sociales que la neblina y el olor a humo que se perciben en la ciudad están directamente relacionados con esos incendios de grandes dimensiones y con la dirección del viento, que durante las últimas horas ha favorecido el desplazamiento de las partículas hacia Andalucía.
⚪ INFORMACIÓN A LA CIUDADANÍA
— Ayuntamiento de Linares (@aytolinares) July 26, 2026
Durante las últimas horas se está percibiendo en #Linares una neblina en el ambiente y olor a quemado por el humo de los incendios de grandes dimensiones de Madrid, Ávila y Toledo, debido a la dirección del viento hacia el sur. pic.twitter.com/6AeO3ucU1M
El Consistorio ha recomendado extremar la precaución, especialmente entre las personas con problemas respiratorios, mayores, niños y otros colectivos vulnerables, aconsejando evitar, en la medida de lo posible, la exposición prolongada al aire libre mientras persistan estas condiciones.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya había advertido desde primera hora de este domingo de la evolución de esta enorme nube de humo. A través de las imágenes captadas por el satélite Meteosat se observa con claridad cómo las columnas procedentes de los incendios avanzaban hacia el sur de la Península impulsadas por el viento.
Según explica la propia Aemet, estas columnas están formadas por partículas generadas durante la combustión de la vegetación y pueden deteriorar la calidad del aire incluso a cientos de kilómetros del foco del incendio.
Aunque el aspecto del cielo puede recordar al de un episodio de calima, los servicios de emergencia recuerdan que en esta ocasión la causa es muy distinta. La turbiedad no está provocada por polvo en suspensión procedente del norte de África, sino por humo transportado a larga distancia por las corrientes atmosféricas.
Este tipo de situaciones permite que las partículas originadas en grandes incendios forestales sean perceptibles a enormes distancias, tanto por el característico olor a quemado como por la pérdida de visibilidad y el empeoramiento de la calidad del aire.
🛰🔥 El humo de los incendios en la Península es visible desde el satélite Meteosat.
— AEMET (@AEMET_Esp) July 26, 2026
⚠️ El humo está compuesto por partículas procedentes de la combustión que provocan un empeoramiento de la calidad del aire. Sigue las recomendaciones de las autoridades sanitarias. pic.twitter.com/vOKab7LuVh
Mientras tanto, la situación en el centro de España continúa siendo crítica. Los incendios que afectan a Ávila, Madrid y Toledo permanecen activos y las labores de extinción siguen siendo especialmente complejas tras varios días marcados por el fuerte viento. Aunque este domingo las rachas han disminuido ligeramente y se ha conseguido estabilizar parte de los frentes, los equipos de emergencia mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevas reactivaciones.
La magnitud del desastre ha obligado a evacuar o confinar a unas 90.000 personas y el Gobierno tiene previsto declarar este martes las zonas afectadas como gravemente dañadas por la emergencia, mientras los efectos del incendio continúan dejándose notar muy lejos de las llamas, también en ciudades como Linares.
