El CB Linares ya tiene entrenador para el próximo curso. Luis Molina Estudillo seguirá dirigiendo al primer equipo en Liga Nacional 1 Masculina durante la temporada 26/27, tras la fusión de los tres clubes de la ciudad. El entidad azulilla apuesta de nuevo por un técnico que conoce el vestuario, la categoría y buena parte del camino que ha recorrido el baloncesto jiennense en las últimas décadas. La decisión tiene una lectura deportiva clara: continuidad para crecer.
Molina no llega ahora a un equipo que necesite ser explicado desde cero. Conoce a sus jugadores, sus virtudes, sus defectos y también el margen que existe para convertir un buen bloque en un equipo capaz de competir por cotas mayores. Ese conocimiento será una de las principales armas del CB Linares para afrontar una temporada en la que la exigencia aumentará desde el primer día.
A sus 54 años recién cumplidos, el entrenador natural de Villacarrillo es uno de los nombres de mayor peso del baloncesto jiennense. Lleva años ligado a la pista, a los banquillos y a la formación. Ha dirigido, entre otros, al CB Cazorla y ha desarrollado buena parte de su trayectoria en Linabasket, donde ejerció como entrenador y director técnico.
Ese recorrido le ha permitido conocer de cerca algunos de los mejores equipos y vestuarios de la provincia. También le ha dado una experiencia que trasciende la pizarra. Molina sabe gestionar grupos, interpretar los momentos de una temporada y detectar qué necesita un equipo cuando las cosas no salen como estaban previstas.
Su perfil deportivo se apoya, además, en una sólida formación. Es maestro especialista en Educación Física por la Universidad de Jaén. Cuenta también con un MBA en Sport Management, un Máster en Dirección de Entidades Deportivas y formación como técnico en Gestión y Dirección de Entidades Deportivas. A todo ello suma el título de entrenador superior de baloncesto.
Su vinculación con este deporte tampoco termina cuando se apagan los focos de los pabellones. Molina ha sido formador de la Federación Andaluza de Baloncesto y ponente en cursos, jornadas y clinics especializados. También ha participado y dirigido distintas acciones formativas y divulgativas relacionadas con el deporte.
Ahora todo ese conocimiento vuelve a ponerse al servicio del CB Linares. El club quiere construir un proyecto reconocible, con la cantera como una de sus bases y el primer equipo como referencia competitiva. Para conseguirlo necesita continuidad, pero también ambición. Y ahí aparece el verdadero desafío de Molina.
El entrenador tendrá que seguir dando forma a un bloque que conoce bien, mejorar aquello que todavía puede crecer y conseguir que el equipo mantenga su identidad cuando lleguen los partidos en los que la clasificación empiece a pesar. Porque la Liga Nacional 1 no regala nada. Es una de las competiciones más complicadas del básquet autonómico, que arrancará el próximo 4 de octubre.
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